Unión Europea

El Parlamento europeo no aceptará un recorte brusco del gasto de la UE

El Parlamento Europeo lanzó ayer una tajante amenaza a los 25 miembros de la UE al recordarles que tiene la última palabra sobre la negociación presupuestaria en curso y advertirles que no aceptará, en palabras de su presidente, José Borrell, que 'se malbaraten las políticas comunitarias'.

Los diputados aprovecharon una comparecencia del actual presidente de la UE, el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, para rechazar las peticiones de austeridad de varias capitales (Berlín, París, Londres, La Haya, Estocolmo y Suecia). En un tono similar al que precedió a la crisis del frustrado comisario italiano Rocco Buttiglione, la Eurocámara invocó sus prerrogativas de veto sobre el presupuesto 2007-2013 y varios diputados advirtieron que 'no nos da ningún miedo utilizarlas'.

El presidente Borrell prometió a los ministros de Exteriores y de Economía que en estos momentos negocian el presupuesto una 'actitud realista y constructiva' por parte del Parlamento. 'Pero también vigilaremos para garantizar que haya coherencia entre los medios presupuestarios) y los objetivos de la UE.

El propio Juncker tachó de 'gravemente equivocada' la propuesta de los principales contribuyentes de limitar el gasto de la UE al 1% de la renta nacional bruta. 'No entiendo el mensaje político que se quiere enviar con ese recorte'.