Política

Extremadura exigirá empleo a cambio de levantar la moratoria eólica

La Junta de Extremadura está decidida a sacar partido del interés de las grandes eléctricas por construir parques eólicos en su territorio y exige empleos a cambio de autorizaciones para emplazar aerogeneradores.

El Gobierno regional exige a las compañías interesadas la creación de 'un mínimo de tres empleos estables' por cada megavatio de potencia que vayan a poner en marcha. Estos puestos de trabajo deberán ser en industrias afines a la producción de energía y 'diferentes a los creados en la construcción y mantenimiento del parque', según el borrador del decreto por el que se regulará el aprovechamiento de la energía eólica en Extremadura.

En dicho documento, ahora en discusión, el Ejecutivo autónomo ya ha anticipado cuáles son sus pretensiones en esta materia y ha asegurado que no piensa flexibilizar el requisito de creación de empleo.

El propio presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ha manifestado al respecto que en la comunidad 'sobra energía' -sólo consume la cuarta parte de lo que genera, debido al efecto de la Central Nuclear de Almaraz- y lo que faltan 'son puestos de trabajo'. También lanzó un mensaje a las eléctricas: 'Si no les gusta, que no se presenten al concurso'. Y añadió: 'Yo también rechazo que me corten la luz cada dos por tres'.

Pide la creación de tres puestos de trabajo estables por cada megavatio de potencia instalado

Extremadura, Madrid y Cantabria son las únicas tres comunidades españolas que a diciembre del 2004 seguían sin parques eólicos.

El interés de las empresas por instalar aerogeneradores se remonta a muchos años atrás pero el Gobierno regional había sido reticente hasta ahora y, de autorizarlo, siempre había dicho que sería si las compañías venían acompañadas de un plan industrial de desarrollo de las zonas. Hasta el momento han mostrado su interés Gamesa, Endesa, Iberdrola, EHN (ahora controlada por Acciona) y el grupo extremeño Pitarch, entre otros. Alguna de éstas ha llegado a firmar preacuerdos con ayuntamientos antes de conocer la regulación que prepara la Junta.

En los últimos años se han recibido muchas propuestas aunque se calculaba, antes de conocerse el borrador, que podrían construirse en torno a 30 enclaves con una potencia cercana a los 1.000 megavatios.

El conocimiento del borrador del decreto ha dejado heladas a las compañías consultadas, que aseguran que 'cambian mucho las reglas del juego' si tienen que crear tres puestos de trabajo por megavatio, algo que ven 'muy complicado' de poder cumplir. En el sector aseguran no entender la postura de la Junta y advierten de que esto provocará que la energía eólica se siga desarrollando en las comunidades limítrofes. 'Esperamos que esto se modifique y que exista voluntad real de que se desarrollen los parques eólicos en Extremadura', explica un directivo de una empresa interesada en invertir.

Un oasis regulatorio

En fuentes del sector eléctrico cunde la sensación de que en Extremadura todo lo que tiene que ver con regulación energética es diferente al resto del país. No sólo en la normativa que se prepara sobre energía eólica. El Gobierno autónomo, ante el elevado volumen de apagones, decidió en 2002 aprobar la Ley de Protección de la Calidad del Suministro Eléctrico, que obliga a las compañías a devolver un 20% de la factura de la luz al cliente si éste ve interrumpido el suministro durante más de una hora.

En el primer año en vigor de la ley, Endesa e Iberdrola han tenido que practicar en torno a 250.000 devoluciones por un importe que ronda los dos millones de euros. Esta ley está recurrida ante el Constitucional, al igual que la ecotasa que grava en la región los activos de generación, transporte y distribución debido a su impacto paisajístico.