Donald Johnson

'La transformación de Dupont ya se ha hecho'

La multinacional estadounidense Dupont celebra esta semana junta general de accionistas. En ella tendrá que convencer a sus inversores de que la metamorfosis de la compañía -ha abandonado sus negocios más populares como el nailon y ha apostado por otros como la biología- se ha completado y que recogerán sus frutos

La multinacional Dupont, que nació en el siglo XIX basando su crecimiento en los explosivos y pasó el siglo XX apostando por el sector energético y los nuevos tejidos, inició en 1997 un viraje de su negocio para adaptarse a las necesidades de sus clientes en el siglo XXI.

Donald Johnson, vicepresidente mundial de Operaciones de Dupont, ha sido un testigo excepcional de dicha transformación. Johnson, que se incorporó a Dupont en 1974, fue nombrado en 1999 vicepresidente mundial del negocio del nailon. Tres años después participó en la venta del negocio de este material a la compañía Koch por 4.400 millones de dólares.

Pregunta ¿Por qué apuesta Dupont ahora por la agricultura, la nutrición y la biología?

Respuesta Las plataformas sobre las que trabajamos ahora son agricultura y nutrición, tecnologías del color y de la comunicación, materiales de alto rendimiento y seguridad y protección. El mundo necesita comida, la población cada vez es más numerosa y hay una necesidad de llevar alimentos a dicha población. Trabajamos en elaborar productos que puedan alimentar mejor y más rápido a la gente. Investigamos sobre todo en la mejora del maíz y la soja, para que puedan crecer en terrenos áridos.

P ¿Responde la formación de esas plataformas a una visión de Dupont del mundo en las próximas décadas?

R Nos basamos en muchos factores; uno de ellos son las tendencias de las necesidades que vemos en la Humanidad. Nuestra lista de productos ha cambiado porque queremos crecer apoyándonos en un crecimiento sostenible, así, nos alejamos cada vez más del uso del petróleo. Tenemos 250 años y queremos cumplir otros 200. Hace 50 años creamos tejidos artificiales que procedían del petróleo. Con las nuevas tecnologías nos acoplamos a nuevos conceptos. El proceso de transformación de Dupont en los últimos seis años ya se ha completado. La última operación de desinversión la completamos el año pasado. Los resultados de 2004 fueron excelentes y ahora queremos crecer sobre esas cifras y demostrar que la transformación ha dado frutos. No puedo dar una previsión de resultados para este año, pero espero que sean mejores que los del pasado ejercicio.

P Usted fue vicepresidente mundial del negocio del nailon, uno de los productos más populares de Dupont

R Posiblemente el nailon fue nuestra tarjeta de visita durante 50 años, pero para poder ser una compañía de más de 200 años nos tenemos que reinventar continuamente.

P ¿Qué sensaciones tuvo desprendiéndose de ese negocio tan representativo?

R Formé parte del equipo que tomó la decisión de venderla y fue una decisión correcta para la compañía. A nivel personal cosechas amigos a lo largo de los años, y tengo muchos que estaban en esas divisiones. Fue mejor venderlo que seguir haciendo lo que hacíamos; para los trabajadores es mejor la venta que el cierre.

P Habría directivos que se llevarían las manos a la cabeza pensando en la venta del nailon.

R Todos lo entendieron. Un producto tiene una vida de 40 o 50 años y el nivel de innovar más ese producto no era superable. Desde que se crea un nuevo producto hasta que se vende pueden pasar 10 o 15 años.

P Cerrado el proceso de desinversión, ¿piensa Dupont en crecer también a base de compras?

R La estrategia a seguir va a ser comprar pequeñas empresas para apoyar el desarrollo de las cinco plataformas, pero no vamos a realizar en estos momentos ninguna adquisición importante.

'Siempre ha habido deslocalización'

P Hace 15 años, cuando Dupont se instaló en Asturias, otras multinacionales eligieron también España para desarrollar su negocio. Pero en los últimos tiempos muchas se han ido.

R La competitividad es la clave de todas las compañías. La deslocalización ha ocurrido siempre, las empresas se van donde mejores resultados pueden lograr. Pero frente a la deslocalización existe la localización positiva, como es el caso de Asturias; la decisión de Dupont de venir a Asturias fue la más correcta, ha demostrado ser una planta competitiva.

P ¿Tiene Dupont nuevos planes para Asturias?

R La planta de Nomex material resistente a altas temperaturas ha elevado su producción en el último año un 8% y la de Sontara empleado en la consecución de una molécula insecticida llegará al 100% a finales de este año. Hemos ido construyendo la base de un negocio sobre la que seguiremos creciendo. Hoy en día no espero que vayamos a iniciar una nueva producción. Los centros de servicios en Asturias también crecerán por la expansión de la compañía en Europa del Este.

P En este caso Europa del Este va a dar trabajo a una empresa en España.

R Es un caso de localización positiva. Es una estrategia que cuando se estableció el Centro Global de Servicios en Asturias ya se planteó; es una decisión de negocio basada en la competitividad.

P ¿Qué ofrece a Dupont el mercado de Europa del Este?

R Vemos grandes posibilidades de crecimiento en los países emergentes, como en Europa del Este, cercanos al 30% anuales. Basándonos en este crecimiento que esperamos Dupont ha llevado también a cabo la reestructuración de su negocio apoyado en otros sectores distintos a los del siglo XX.

Asturias, referente europeo para Dupont entre pastos

Las instalaciones de Dupont en Asturias contrastan con las de la industria del acero situadas en la región, edificadas en una época en la que la presión social por el medio ambiente no era tan fuerte como ahora. Las fábricas de la multinacional, situadas entre los municipios de Carreño y Corvera, están emplazadas en terrenos que ocupan 345 hectáreas, en los que pastan vacas, y al lado de parajes que son visitados por los alumnos de colegios asturianos todas las semanas.

En Asturias, Dupont ha integrado en la misma zona varias fábricas y centros de servicios. Posee una fábrica de Nomex -material resistente a altas temperaturas-, la primera construida por Dupont fuera de EE UU. También produce Sontara, un tejido absorbente con aplicaciones en el sector farmacéutico. En otra planta, fabrica un producto empleado para la síntesis de una molécula insecticida.

El Centro de Servicios Financieros, inaugurado en 1996, se ha convertido en el centro desde el que Dupont gestiona las transacciones contables de nueve filiales europeas. En 2001, la compañía integró también en sus instalaciones asturianas el Centro Europeo de Recursos Humanos, que da servicio a más de 15.000 empleados. En el mismo emplazamiento, se encuentra el Centro de Servicios de Tecnologías de la Información, que ofrece servicios de mantenimiento informático junto a su socio CSC.