Industria

La antigua Izar cierra un contrato de 150 millones con la eólica Cesa

El grupo Cesa va a dar aire a la cartera de pedidos de Navantia. La sociedad pública de construcción naval controlada por la SEPI cerrará en breve con la empresa eólica el contrato para construirle 140 aerogeneradores por un importe de 150 millones de euros.

La división civil de Navantia gana crédito, a pesar de que su aportación a los ingresos del grupo de construcción naval no puede superar el 20% del total, según los pactos alcanzados con la Comisión Europea dentro del programa de reconversión de los astilleros españoles bajo tutela pública. El grueso de su facturación deberá proceder de sus factorías militares.

El acuerdo con Cesa, que está previsto que se firme el próximo día 14, coloca a este grupo, nacido de la integración de las empresa eólicas Cesa y Terranova Energy, como el primer cliente de la división de turbinas de Navantia, la antigua Izar Turbinas.

Los aerogeneradores se fabricarán en su planta de Ferrol con la tecnología Bonus-Siemens. El contrato, según fuentes del sector, ha contado con el apoyo de la Xunta de Galicia y de la propia SEPI.

Navantia tiene previsto entregar la primera partida de aerogeneradores en el plazo de tres o cuatro meses desde la firma del contrato. Los equipos se instalarán en una primera fase, en varios parques de la provincia de Lugo. En la segunda, el destino serán instalaciones eólicas que se ubicarán entre las provincia de Orense y Pontevedra. En total construirá 140 aerogeneradores con una potencia cada uno de 1,3 megavatios.

El contrato, el más importante que ha firmado la división de turbinas de Navantia desde su creación en 1996, le supone una importante carga de trabajo. El grupo presidido por Juan Pedro Gómez Jaén, también ha vendido equipos eólicos a otros clientes en España y en Portugal, pero con una potencia a instalar menor.

Negocio eólico

La incursión de Navantia, nacida con parte de los activos de la antigua Izar, en el negocio de la construcción de aerogeneradores se remonta a 1996 y comienza sus primeras entregas un año después. El acuerdo alcanzado con la compañía danesa Bonus, comprada posteriormente por la alemana Siemens, le permitió la fabricación, venta, instalación, reparación y mantenimiento de equipos para parques eólicos con destino al mercado español, el iberoamericano, el marroquí y el portugués.

Desde hace ocho años ha vendido más de 250 MW en instalaciones eólicas. La mayoría de estos equipos fueron adquiridos por Terranova Energy, que hace dos meses anunció su integración con el grupo Cesa.

La competencia que tiene Navantia en el negocio de fabricación de equipos eólicos en España es cada vez mayor. Gamesa, ocupa una posición de privilegio; la danesa Vestas ha anunciado su intención de montar en Galicia plantas industriales; Miguel Torres mantiene su desarrollo en este campo, y los aerogeneradores elaborados por Ecotecnia, del grupo MCC, están instalados en una buena parte de los parques eólicos españoles. Y, General Electric, se ha demostrado como un actor más en este escenario.

La construcción de parques eólicos en España ha experimentado un considerable crecimiento estos últimos años. Apoyadas por las entidades financieras -la mayoría de las inversiones se realizan mediante el sistema de financiación con garantía del proyecto- compañías eléctricas como Iberdrola se han convertido en una referencia a nivel mundial.

Buena posición en el negocio militar, menor en el civil

Los gestores de Navantia y la SEPI intentan marcar el ritmo para acreditar ante la Comisión Europea que la estrategia instrumentada para dar continuidad a los astilleros bajo la órbita pública tiene fuste. La situación de los otros, bajo el paraguas de Izar, en proceso de liquidación y que deberán encontrar inversores privados para mantener su actividad, se presenta, en principio, más problemática. Navantia, según el presidente de SEPI, Enrique Martínez Robles, cuenta con una cartera de pedidos de 3.900 millones, la mayoría procedentes de su división militar. Los contratos de la Izar en liquidación son menores.