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Fluchos amplía instalaciones para crecer en el exterior

Calzados Fluchos ha destinado cinco millones de euros a la ampliación de sus instalaciones en Arnedo (La Rioja). Esta inversión tiene por objetivo reforzar las ventas en los mercados exteriores de zapatos desarrollados con tecnología propia.

Antonio Sáenz, que comparte con Alfonso Garrido la dirección de la empresa riojana, reconoce que 'se trata de un objetivo ambicioso, ya que actualmente exportamos el 35% de la producción y estamos presentes en más de 30 países. Sin embargo, creemos que las fuertes inversiones en investigación han logrado que nuestro producto sea reconocible en el mercado, incluso sin renunciar a las últimas tendencias de moda'.

La inversión posibilitará la ampliación de la plantilla en un 20%, de los 200 trabajadores actuales a 240. Sáenz subraya que 'las inversiones han permitido la incorporación de las últimas tecnologías en la producción de calzado, lo que optimizará la actividad diaria y supondrá un notable incremento en la producción y en la mejora de la competitividad'.

La compañía riojana produce actualmente más de un millón de pares de zapatos al año y su facturación en 2004 ascendió a 45 millones de euros. En opinión de Sáenz, 'el fuerte crecimiento de la empresa se basa en la elección de profesionales experimentados, una cuidada selección de las materias primas y el esfuerzo por mantener una auténtica línea de mejora continua, orientada al logro de un estilo propio'.

'Diferenciarse es clave para competir con los que fabrican a menor coste'

La compañía produce un millón de zapatos al año y factura 45 millones de euros

La expansión internacional ha sido un elemento clave para el crecimiento de Calzados Fluchos. Su principal mercado se centra en la Unión Europea, especialmente Francia, Inglaterra, Alemania y Portugal. También ha incrementado notablemente su penetración en Rusia, México, China, Canadá, Kuwait, Israel o Japón.

El codirector de la empresa asegura que 'desde el mismo nacimiento de la compañía nos marcamos el reto de lograr un zapato que combinara comodidad y elegancia. Ello implica asumir unos elevados costes en la selección de materias primas y fuertes inversiones en investigación y tecnología. El esfuerzo ha merecido la pena y la respuesta del mercado demuestra que, si los zapatos que producimos en los países desarrollados queremos diferenciarnos y superar la competencia de los bajos precios de los productores asiáticos, tenemos que avanzar por ese camino'.

A pesar de utilizar tecnología avanzada en sus procesos de producción, los zapatos de la compañía riojana son rematados con un cosido a mano, recobrando el viejo estilo artesanal y cuidando su integración en los diseños más avanzados. Aunque Fluchos tiene su producto estrella en los zapatos de caballero, últimamente se ha decidido a lanzar una nueva línea para la mujer. Sáenz señala que 'se trata de un segmento en el que mantenemos una gran proyección de futuro y que esperamos contribuya notablemente a reforzar el crecimiento de la empresa'.

La estructura de la empresa riojana incluye los departamentos de producción, comercial, investigación y desarrollo, control de calidad, exportación, contabilidad y marketing. Cada una de las líneas productivas cuenta con personal especializado en el control de calidad, 'para garantizar que cada zapato sea objeto de una revisión exhaustiva antes de salir al mercado', subraya Antonio Sáenz.

La compañía riojana ha acentuado su expansión internacional a partir de 2002, año en el que recogió los frutos del desarrollo de una tecnología propia. Las inversiones en diseño han contribuido también notablemente a la penetración en el mercado de marcas complementarias, especializadas en calzado resistente y las orientadas al público más joven y, recientemente, a la mujer.

Innovación para cada parte del zapato

Calzados Fluchos acaba de patentar el sistema Perspiration-Expulsion (P.E.system), que ha sido desarrollado por su Departamento de I+D. Esta innovación facilita la entrada de aire a la plantilla del zapato, lo que permite la transpiración del pie y la expulsión del calor interno. Incorpora también un sistema antiobstrucción de poros, lo que incrementa el efecto colchón al caminar.

Este último hallazgo continúa la tradición investigadora de Fluchos. La búsqueda de nuevos elementos y sistemas que mejorasen el calzado ha sido una de las constantes en la biografía de esta empresa familiar riojana. Entre las innovaciones más significativas se incluyen la utilización, en 1994, de tipologías de pieles antihumedad impermeables, que posibilitaron el completo aislamiento del pie.

En 1998 se desarrolló un nuevo tipo de suela, denominada solgrip, caracterizada por la sólida adhesión a suelos mojados, la resistencia a la abrasión y la hidrólisis, y su capacidad para ser flexionada a bajas temperaturas.

En 2001, el fabricante riojano de calzado desarrolló un sistema antiestático que, aplicado a sus zapatos, permite el paso de la carga estática formada en el cuerpo del usuario, evitando así una incomodidad que es particularmente acentuada en algunas personas.

Antonio Sáenz, codirector de la empresa, asegura que 'estas innovaciones son la clave para una diferenciación de producto, que resulta decisiva para ganar cuota de mercado'.

La fábrica arnedana produce también otras líneas de zapatos, como los náuticos para verano, mocasines o botas para otoño-invierno.