Europa busca soluciones para ganar competitividad en I+D
La industria farmacéutica europea adolece de pérdida de competitividad y las inversiones en investigación crecen a un ritmo muy inferior a las de Estados Unidos. Ante este panorama, los expertos aconsejan la internacionalización de la I+D, un camino que, por otra parte, no está exento de riesgos como la 'fuga de cerebros'.
La captación de capital humano, el establecimiento de incentivos para atraer a las empresas y el fomento del asociacionismo son caminos necesarios para apoyar la internacionalización de la investigación y el desarrollo (I+D), apuntaron los expertos en un foro sobre esta materia organizado conjuntamente por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OECD) y el ministerio de Políticas Científicas de Bélgica. Este foro, clausurado el miércoles en Bruselas, congregó a representantes gubernamentales, de la industria, de las instituciones públicas de investigación y del ámbito académico, que destacaron esta mundialización como un antídoto para curar la pérdida de competitividad del sector en Europa.
'La internacionalización de la I+D supone una estrategia mucho mejor que la de reaccionar con proteccionismo', apuntó el comisario europeo de Ciencia e Investigación, Janez Potocnik. No obstante, no obvió la necesidad de tener en cuenta los peligros que puede generar esta estrategia que busca una solución a los costes crecientes de la I+D -desarrollar un medicamento cuesta unos 800 millones de euros-. Entre los riesgos destaca la fuga de cerebros.
Este es un tema que preocupa y mucho a la Administración comunitaria, que considera la recaptación de científicos que han emigrado a mercados con mejores condiciones profesionales, como Norteamérica o el sureste asiático, como uno de los principales escollos para llevar a cabo la llamada Agenda de Lisboa, que pretende convertir al Viejo Continente en la economía basada en el conocimiento más avanzada del mundo en 2010. En la actualidad, la UE emplea sólo el cinco por mil de su mano de obra como investigadores frente al ocho en EE UU y nueve en Japón.
La internacionalización de la I+D puede suponer una forma de aumentar la competitividad, según la visión del director de la División de Ciencia y Tecnología de la OECD, Daniel Malkinya, ya que, al igual que otras áreas empresariales como la de producción o la comercial 'la capacidad de innovación también debe globalizarse'.
Potocnik recordó la situación de la industria farmacéutica europea frente a la estadounidense como un ejemplo de sector que pierde posiciones en las inversiones extranjeras. Los datos muestran una creciente diferencia respecto a EE UU en gasto total en I+D que en 2003 superó los 8.000 millones de euros.
Empresas que apuestan por globalizar
Las ventajas competitivas de internacionalizar la Investigación y Desarrollo de los medicamentos van más allá de la mera reducción de costes, especialmente cuando se abordan enfermedades que afectan a países de poca presencia investigadora.Este es el caso de GSK Biologicals -perteneciente a la multinacional farmacéutica británica GlaxosmithKline- cuyo vicepresidente, Jean-Paul Prieels, aseguró que esta empresa 'no trabaja en ningún proyecto sin socios'. Prieels resaltó la importancia de las asociaciones para llevar a cabo proyectos como la vacuna de la malaria, 'donde resulta fundamental establecer colaboraciones con científicos de las zonas más afectadas por la enfermedad' para, por ejemplo, llevar a cabo los ensayos en humanos en el propio terreno.Dos tercios de la I+D que realiza la firma norteamericana Agilent se realiza fuera de los Estados Unidos. Según la vicepresidenta de este laboratorio, Darlene Solomon, esta política conlleva ventajas para ambas partes, ya que favorece la competitividad económica y el comercio tanto en el país de origen como en el de acogida de la empresa.Asimismo, Solomon interpreta que externalizar a otros países una parte importante de la investigación fomenta la interacción de los equipos de I+D, mejora las aptitudes de los propios investigadores en plantilla y contribuye a la educación nacional, entre otros aspectos.
La industria farmacéutica del Viejo Continente
El valor añadido que aporta el sector farmacéutico y biotecnológico por empleado es mayor que cualquier otro y representa el 3,4% del valor de manufactura de la UE.El empleo que aporta la industria farmacéutica del viejo continente es de 588.000 empleos altamente cualificados, de los cuales 100.500 son del área de investigación y desarrollo.La inversión en investigación y desarrollo que aporta la industria farmacéutica representa aproximadamente el 15% de todo lo que gasta la Unión Europea.La aportación a la balanza de pagos por parte de esta industria es la más alta dentro de todos los sectores de alta tecnología europeos. En total, asciende a 40.000 millones de euros.