Carlos Muñoz

'Queremos ser la segunda aerolínea en Barcelona'

La aerolínea española de bajo coste Vueling anuncia la ampliación del número de rutas en España y hacia Europa, lo que le obligará a duplicar la flota. Además, persigue ser el segundo operador en Barcelona.

Carlos Muñoz (Murcia, 1969) está seguro de que Vueling, participada, entre otros por el grupo Planeta, la sociedad de capital riesgo Apax, y su equipo directivo, no será un ave de paso.

El consejero delegado de la compañía de vuelos baratos, formado en el Icade y Harvard y curtido en la empresa familiar y en la consultoría, asegura que Vueling no quebrará, ya que está muy 'capitalizada'. Este ejercicio, el primero completo desde su creación hace año y medio, finalizará con más de dos millones de pasajeros transportados.

Pregunta Han aparecido en el mercado y han dinamizado el negocio de los vuelos domésticos a bajo coste, un coto reservado para Iberia, Spanair y Air Europa...

respuesta El negocio estaba en manos de tres compañías que controlaban el 96% del mercado y eso provocaba una falta de competencia. Nosotros vimos una oportunidad y la estamos aprovechando.

P ¿Piensan mantener esa política agresiva de precios para arrebatar clientes a otras compañías?

r Sí; en un futuro vamos a seguir creciendo con nuevas líneas nacionales. Queremos cerrar el año próximo como el segundo operador del aeropuerto de Barcelona. También nos marcamos como objetivo ocupar el segundo puesto en Valencia, y ser los terceros en Bilbao.

P ¿Eso significa, por ejemplo, que aumentarán las frecuencias entre Madrid y Barcelona?

r Ahora tenemos dos frecuencias en el puente aéreo Madrid-Barcelona y nos va muy bien porque nuestra diferencia de precios con respecto a otras compañías es espectacular. Seguramente en 2006 contaremos con seis frecuencias. Eso no significa que creceremos en Madrid porque es un tráfico doméstico que evoluciona hacia el tren de alta velocidad, a diferencia de Barcelona u otras ciudades españolas.

P ¿Sus proyectos les obligarán a ampliar la flota?

r Empezamos en julio con dos aviones, tenemos ahora seis y finalizaremos el año con nueve Airbus 320 completamente nuevos. En el próximo año y medio duplicaremos el número de aviones.

P ¿Cuál será la inversión necesaria para acometer ese plan?

r Los aviones los adquirimos en leasing y cada uno de ellos nos viene a costar unos cinco millones de euros al año.

P ¿Tienen previsto inyectar nuevos recursos a la compañía para afrontar su expansión?

r No tenemos nada previsto y afrontaremos el crecimiento con autofinanciación. Nuestro plan de negocio va más rápido de lo previsto inicialmente.

P ¿Cómo piensan cerrar este ejercicio, el primero completo desde su creación?

r Conseguiremos una facturación de 115 millones de euros, con un resultado equilibrado, y habremos transportado a dos millones de pasajeros.

P En la historia de las aerolíneas de bajo coste se contabilizan un buen número de fracasos. ¿A ustedes les pasará lo mismo?

r Desde luego que no, aunque hay en Europa demasiadas compañías de bajo coste. Tenemos un nicho geográfico claro donde competimos con compañías con costes y tarifas altas. Tenemos un balance sólido y unos fondos propios de 30 millones de euros, el más alto de su sector. Nuestros clientes no son los mochileros y tampoco operamos desde aeropuertos perdidos. Contamos con aviones nuevos, y todos iguales, lo cual es una ventaja, y buenos horarios para viajar.

P ¿Han pensado dar el salto y que sus aviones puedan cruzar el océano Atlántico?

r No. Nuestro mercado es, además de España, Europa donde volamos a varios ciudades y donde esperamos seguir creciendo a un buen ritmo.

P ¿Cuánto puede costar lanzar al mercado una compañía como la que usted dirige?

r Dar a conocer y poner en marcha una empresa como Vueling puede suponer una inversión entre cinco y diez millones de euros.