EE UU

Boeing despide a su presidente por su relación personal con una ejecutiva de la compañía

El fabricante aeronáutico estadounidense Boeing ha obligado a dimitir a su presidente y consejero delegado, Harry Stonecipher, tras ser investigado por su relación con una directiva del grupo "que no se encontraba bajo sus órdenes directas", ha anunciado la compañía, que abrió la investigación tras recibir una denuncia anónima. El presidente de la junta, Lew Platt, dijo que una investigación interna determinó que Stonecipher violó el código de conducta que rige a los empleados de Boeing.

La relación con la ejecutiva, cuya identidad no fue revelada, fue mutuo acuerdo y no tuvo repercusiones en la administración de la compañía y tampoco afectó el estatus de la mujer en la empresa. Sin embargo, Platt ha señalado que "el consejo ha determinado que los hechos reflejan un mal criterio por parte de Harry [casado y de 68 años de edad] que perjudica su capacidad para liderar la compañía", subrayó el presidente del consejo, Lew Platt, que ampliará sus funciones como principal responsable no ejecutivo.

La compañía ha querido subrayar que nada tiene que ver en esta decisión el rumbo de la aeronáutica. "La dimisión no está en modo alguno relacionada con los resultados operativos de la compañía o los resultados financieros, que siguen siendo buenos. Sin embargo, el consejero delegado debe mantener un comportamiento personal y profesional intachable, y el Consejo ha determinado que ésta era la decisión correcta y necesaria en estas circunstancias", ha precisado Platt.

Liderazgo ético

"Estamos comprometidos con un firme liderazgo ético. Hemos luchado muy duro para recuperar nuestra reputación y todo el mundo debería saber que, si vemos actividades inapropiadas, tomaremos actuaciones decisivas", ha señalado la compañía en un comunicado. Stonecipher, bajo presión de la junta directiva, presentó su renuncia el domingo y designó al principal ejecutivo financiero de Boeing, James Bell, de 56 años, como presidente interino.

La destitución de Stonechiper es la segunda en la cúpula de la compañía en poco más de un año, después de que en diciembre de 2003 el entonces presidente, Phil Condit, se viera obligado a dimitir tras el escándalo de la contratación de Darleen Druyun, ex funcionaria relacionada con la adjudicación de contratos gubernamentales.