Banca

El Banco Guipuzcoano quiere aumentar su balance un 50% en tres años

El Banco Guipuzcoano pretende poner los cimentos para ganar tamaño. La entidad financiera presidida por José María Aguirre González quiere incrementar su balance un 50% en tres años y mejorar sus resultados un 30%, según las líneas marcadas en su plan a futuro que han denominado 007 Banca en Acción.

La entidad financiera, que el sábado celebró su junta general en San Sebastián, espera basar su crecimiento en una política de expansión del negocio, lo que provocará la apertura de 30 nuevas sucursales hasta totalizar 232 oficinas, en la promoción inmobiliaria y en su división de fusiones y adquisiciones. Para apuntalar esta política los accionistas aprobaron un desdoblamiento de la acción, que pasará de un nominal de 1 euro a 0,50 euros y una posterior ampliación de capital de 50 millones, a razón de un título de 0,50% por cada diez del mismo valor con una prima de ocho euros por acción.

Plan ambicioso

El director general del banco, Juan Luis Arrieta, aseguró que el plan es 'ambicioso pero razonable'. Sin embargo afirmó que al ser uno de sus pilares fundamentales el capítulo relativo a la promoción inmobiliaria, una posible crisis en el sector 'nos afectaría, aunque menos que otras entidades financieras porque los riesgos están muy diversificados'.

En el ejercicio del pasado año, el Banco Guipuzcoano invirtió 62 millones en empresas inmobiliarias. Su riesgo de financiación formalizado alcanzaba los 295 millones. El crecimiento en este negocio, que todavía sólo les ha reportado un beneficio ligeramente inferior al millón de euros, se está desarrollando en zonas del País Vasco, Barcelona, Levante y Málaga con la construcción de viviendas, fundamentalmente, para residentes. En la actualidad está promoviendo 1.600 viviendas. Además tiene una reserva de suelo para otras 9.600.

Venta de la entidad

José María Aguirre González, en un reunión con los medios de comunicación previa a la junta de accionistas, señaló que casi 'todos los días' pasan por su despacho representantes de bancos de inversión (UBS, Goldman y Morgan Stanley, entre otros) a los que les 'gustaría que les diéramos un mandato de venta'. A renglón seguido sentenció que no había ningún contacto para vender la entidad.

Sobre su relación con los dos accionistas de referencia, la caja de ahorros vizcaína BBK que tiene casi un 15% y la guipuzcoana Kutxa que controla cerca de un 10%, es 'excelente'. 'Tienen que estar contentos porque han realizado una inversión redonda y cuentan con unas buenas plusvalías latentes', dijo el presidente del Guipuzcoano.

El máximo responsable del banco con sede en San Sebastián, 'el único vasco porque desde el luego el BBVA no lo es', manifestó que su política de desinversiones en grandes activos inmobiliarios, fundamentalmente sus oficinas principales como la de Madrid y Bilbao, se han compensado con nuevas inversiones en este campo en una política que calificó de 'ladrillo por ladrillo'.

En este sentido señaló que se estaban adquiriendo diversos locales que albergarán en el futuro las sucursales que se abrirán dentro de su plan de expansión.