Distribución

AENA lleva cinco años intentando renegociar con Aldeasa

Las conversaciones que el ente público AENA inició el verano pasado con Aldesa para modificar las condiciones del contrato vigente, tienen un antecedente en los sucesivos intentos de renegociación que han tenido lugar desde el año 2000. Varios de los anteriores presidentes de AENA ya enviaron escritos a Aldeasa intentando cambiar algunas de las cláusulas del acuerdo, especialmente la que refiere al porcentaje sobre beneficio.

La relación entre la privatizada Aldeasa y el ente público AENA (Aeropuertos Nacionales y Navegación Aérea) ha sido objeto de encuentros y desencuentros desde hace varios años, especialmente desde que en 1999 se eliminaron las tiendas libres de impuestos para el panorama europeo.

La polémica se ha reabierto tras la serie de opas y contraopas que en el último mes y medio se han lanzado sobre Aldeasa, así como las cartas enviadas a la CNMV en las que se ponen de manifiesto la intención de AENA de cambiar los términos del contrato. El pasado 21 de enero, Aldeasa envió al órgano regulador una relación epistolar entre los presidentes de Aldeasa y AENA en la que se ponía de manifiesto la intención del ente de renegociar las condiciones. Estas conversaciones, que se iniciaron el pasado verano (antes de la primera opa), sólo se conocieron después de que GEA presentara su oferta a 29 euros.

Sin embargo, ya en el primer trimestre de 2000, el entonces responsable del ente público, Francisco Cal Pardo planteó al presidente de Aldeasa, José Fernández Olano, la modificación de algunas de las claúsulas del acuerdo. En una carta enviada el 3 de marzo de ese año, ponía de manifiesto su desacuerdo con el contrato en vigor cuya fecha de finalización es el 31 de diciembre de 2006.

Unos meses más tarde, en octubre de 2000, Pedro Argüelles, en ese momento presidente de AENA, tanteó el terreno para lograr unas condiciones más ventajosas para el ente público. En una carta fechada el 9 de octubre de ese año, Fernández Olano reconoce que 'no estamos cerrados a ningún tipo de negociación', pero este extremo, al igual que ocurrió en 2001, no llegó a materializarse en nada concreto.

Fuentes cercanas al ente público señalan que en todos estos casos las tentativas de modificación por parte de los respectivos presidentes de AENA, afines al PP, fueron paralizadas desde estancias superiores.

El punto de fricción entre AENA y Aldeasa ha sido desde entonces el canon que paga el operador de tiendas aeroportuarias y que está en función del excedente empresarial. AENA ha intentado modificar el contrato firmado en 1997 por adjudicación directa para introducir un porcentaje sobre ventas en vez de sobre beneficios.

Hasta julio de 1999, cuando se abolieron las tiendas libres de impuestos, el pago que realizaba Aldeasa se calculaba según los ingresos, pero al cambiar el régimen fiscal de este tipo de establecimientos, se introdujo el canon en función del excedente empresarial. Este fue el punto que los sucesivos responsables de AENA intentaron modificar.

El fundamento jurídico de este cambio está en una de las claúsulas que previene dos situaciones excepcionales referidas a la abolición de las tiendas libres de impuestos y en la interpretación que hace cada una de las partes. Aldeasa considera que sus tiendas actuales (catalogadas como dutty pay & travel, antes dutty free) ya no operan en régimen libre de impuestos y, por tanto, no está obligada a pagar el canon en función de las ventas. AENA considera que Aldeasa opera en doble régimen y, por tanto, debe pagar según sus ingresos y no sobre su excedente empresarial.

Esta claúsula dice: 'Este mismo pliego será de aplicación, con las excepciones contenidas en el mismo, a las concesiones de recintos para la instalación de tiendas que, por estar situadas en zonas de salida de viajeros, tanto a España como a países de la Unión Europea, sean admitidas por AENA para operar, simultáneamente en régimen libre de impuestos y en régimen fiscal normal'.

Las intenciones del ente público de cambiar las condiciones del contrato, así como de sacar a concurso público las tiendas adjudicadas directamente a Aldeasa (cuyo contrato vence a finales de 2006), ya eran conocidas por las dos empresas que han lanzado las últimas contraopas, es decir, por Dufry (Advent y Áreas) y Autogrill junto a Altadis.

Se da la circunstancia de que Altadis es el principal accionista de Aldeasa y de que Fernández Olano es consejero de Altadis. Fuentes cercanas a la empresa señalan que el presidente de Aldeasa hizo acto de presencia en el último consejo de Altadis pero no llegó a entrar por la situación de opa.

El Gobierno remitirá al Congreso los contratos firmados por el ente público

Alguien se ha preguntado por qué hemos entrado a saco en el asunto del BBVA o en el de Aldeasa y no en el relevo de Norniella por Gómez Navarro en las Cámaras?', pregunta en alto un destacado dirigente del PP. 'Pues muy sencillo', se responde, 'porque el PSOE ha estado muy activo en los dos primeros y nosotros somos profesionales de la política'. Mariano Rajoy estrenó precisamente ayer el pleno de control al Gobierno del nuevo periodo de sesiones con una pregunta a José Luis Rodríguez Zapatero sobre el BBVA y Aldeasa, caso éste último en el que entrevé la mano oscura del Gobierno para favorecer la opa promovida por GEA.

A juicio del líder del PP, es mucha 'casualidad' que, una vez presentada esta opa, el Ministerio de Fomento anunciara públicamente la revisión de las condiciones de concesión de los establecimientos que Aldeasa tiene en los aeropuertos. Rajoy le preguntó ayer en el Congreso al presidente las razones por las cuales no ha actuado la Fiscalía Anticorrupción, 'tan diligente en investigar lo que ocurrió hace nueve años' con la venta de la sociedad de valores de Francisco González, actual presidente del BBVA, a Merrill Lynch. Rajoy no se detuvo ahí y avanzó la posible existencia de un presunto delito de 'maquinación para alterar el precio de las cosas', tipificado en el artículo 285 del Código Penal, achacable al Gobierno. 'Pregunte a la señora ministra de Fomento que ella le puede informar de esto', le aconsejó a Zapatero.

Los diputados socialistas respiraron al escuchar de boca del presidente el compromiso de remitir al Congreso todos los contratos firmados por Aena con Aldeasa, con el fin de que los parlamentarios dispongan de información cabal sobre lo sucedido en la etapa de gobierno del PP. Fuentes socialistas anticipan que hay en ellos algunos detalles muy jugosos que aconsejarían a Rajoy, como mínimo, ejercitar el arte de la prudencia en el que militaba Baltasar Gracián.

Cuando el duelo dialéctico Rajoy-Zapatero parecía agotado, el presidente del Gobierno le recordó que en 1996, durante los nueve primeros meses de gobierno del PP, cambiaron las cúpulas de Argentaria, Repsol, Telefónica, Tabacalera, Iberia, Endesa y la propia Aldeasa, operación encaminada a 'poner a su frente a personas de su confianza'. Y eso, añadió socarronamente Zapatero, sin contar con las 'andanzas' de los 'amigos de pupitre', en directa alusión al ex presidente José María Aznar y al ex presidente de Telefónica, Juan Villalonga.

El caso Aldeasa en su vertiente más política no ha hecho más que empezar, como el propio Rajoy se encargó de subrayar. 'Esto continuará, aunque hoy no disponga mas que de dos minutos y medio', advirtió desafiante.