Derivados

Estrategias de cobertura para neutralizar o reducir pérdidas

Los productos derivados pueden utilizarse para realizar estrategias de cobertura, tanto a medio y largo plazo como a corto plazo o para momentos puntuales.

Los derivados recomendables para inversores son los que se cotizan en mercados organizados, principalmente por la mayor liquidez y por el menor tamaño de la inversión mínima necesaria.

Las estrategias de cobertura son operaciones cuyo fin es cerrar los riesgos existentes en una cartera, de forma parcial o total. Por tanto realizaremos estrategias de cobertura con derivados cuando se tenga una cartera de inversión y el objetivo sea cubrir aquellos riesgos que no se quieren asumir de forma permanente o puntual.

Si la cartera está compuesta por acciones el riesgo será de caída en los precios de éstas. Hay dos estrategias básicas para reducir o neutralizar las posibles pérdidas: venta de futuros y compra de puts (opciones de venta).

En el caso de la venta de futuros cerramos el riesgo de pérdidas ante bajadas de los precios pero también se cierra la posibilidad de beneficios en la cartera ante subidas de los precios. Esta estrategia se suele utilizar para coberturas muy puntuales debido a la agilidad y la liquidez de la operativa con futuros, o cuando hay expectativas de caída de los mercados o de un valor en concreto pero por alguna razón se necesita seguir teniendo la acción en la cartera (motivos fiscales, dividendos, etc.).

En el caso de la compra de puts cerramos el riesgo de pérdidas ante bajadas de los precios sin cerrar la posibilidad de beneficios ante subidas pero a cambio del pago de una prima. Las razones que hay detrás de esta estrategia son las mismas que hay en la contratación de cualquier seguro, se está dispuesto a asumir un coste conocido (reduciendo nuestra rentabilidad) para no asumir pérdidas ilimitadas a partir de un nivel determinado.

Se puede querer cerrar el riesgo a distintos niveles utilizando los productos correspondientes: a nivel de mercado se pueden utilizar derivados sobre índices, a nivel de sector se pueden utilizar derivados sobre índices sectoriales o sobre alguna materia prima (por ejemplo, si tenemos acciones con sensibilidad al precio del crudo podríamos comprar o vender futuros sobre el petróleo), y por último a nivel de una compañía concreta se pueden utilizar derivados sobre esa acción (se suelen cotizar derivados sobre los principales valores de cada plaza bursátil).

Si en la cartera hay activos de renta fija el riesgo será de subida de las tires de los bonos (caída del precio de los bonos), donde las estrategias serían también de venta de futuros o de compra de puts sobre bonos.

Y si tenemos exposición en alguna divisa distinta del euro el riesgo será de depreciación de ésta y tendremos que vender o comprar futuros sobre esa divisa dependiendo de cómo cotice. Para terminar, en el caso de cubrir el riesgo con opciones uno de los principales obstáculos es que la prima de la opción resulte muy cara. Para subsanar esto se pueden realizar estrategias que reduzcan dicho coste pero teniendo en cuenta que entonces la cobertura no se dará en todos los escenarios de perdidas sino sólo en aquellos que elijamos como más probables.