Temporal

...Y el sistema eléctrico resistió al frío polar

La ola de frío polar que se ha cebado esta semana sobre la península, ha sido una prueba de resistencia para el sistema eléctrico español. Teniendo en cuenta que el temporal va remitiendo y que el consumo de energía es menor durante los fines de semana, se puede concluir que, salvo imprevistos, la prueba se puede dar por superada.

¿Qué factores han permitido el correcto funcionamiento del sistema en una semana en la que se han registrado récords de demanda eléctrica durante tres días consecutivos, hasta alcanzar una punta, inimaginable el lunes, de 43.700 MW? Desde el punto de vista de la generación, según los datos de Red Eléctrica (REE), la situación se ha podido soportar porque 'la indisponibilidad de los grupos ha sido muy baja', pues apenas una o dos centrales han parado puntualmente.

Además, y pese la baja hidraulicidad, esta ola de frío ha venido acompañada de fuertes vientos y no de un anticiclón, como suele ser lo habitual, lo que ha permitido 'un funcionamiento razonable de la energía eólica', según REE. Y, más que razonable, si se tiene en cuenta que el miércoles se batió otro récord: el del funcionamiento de todos los parques eólicos españoles de manera ininterrumpida durante las 24 horas del día. La producción eólica ha rozado los 4.000 MW, cuando lo habitual es son 1.500 MW.

Un hueco de tensión debido a la escasa previsibilidad que permite esta tecnología, habría puesto en un apuro a REE, que en la tarde del jueves, cuando se llegó a un demanda instantánea de 42.950 MW, tenía reservas hidráulicas para cubrir cuatro horas, si bien, las puntas suelen durar unas dos horas. Concretamente, las de esta semana se han producido entre las 18.38 y las 19.50 h.

Consciente de la limitación de las reservas y ante la posibilidad de algún incidente, como el disparo de alguna nuclear, REE se ha mantenido en estado de alerta toda la semana. En última instancia le quedaba la posibilidad de aplicar los contratos interrumpibles a los grandes clientes industriales, que suman unos 1.500 MW.

Además, las obsoletas centrales de fuel, que no funcionan pero que tampoco están dadas de baja, han aportado su grano de arena, con otros 1.250 MW. Lo cierto es que, según señalan en REE, 'el sistema ha estado funcionando a plena capacidad', y ha podido cumplir la promesa que hizo su presidente, Luis Atienza, el martes: 'Podemos asegurar el suministro' ante el temporal que se avecinaba.

Endesa aguanta el tipo

Si el temporal ha puesto a prueba al sistema, no menos se puede decir de Endesa, en cuyos mercados se han registrado los máximos. El jueves, Cataluña alcanzó una punta de demanda de 8.355 MW y Andalucía llegó a los 7.450 MW. En la eléctrica recuerdan que en esta última comunidad la capacidad de transformación se ha incrementado en 6.000 MW, un 12% más que hace un año.

'Las inversiones se van notando, y nos permiten una mayor capacidad de respuesta', señalan fuentes de la compañía, que muestran su satisfacción por el comportamiento de las redes de Baleares, Cataluña y Aragón.

Además del efecto inversor, en Endesa indican que, en una situación equiparable, 'las olas de calor provocan más problemas que las de frío, porque, aunque en ambos casos aumenta la demanda, con el calor los equipos tienen menos tolerancia'. Esto se debe a 'que el calor exterior impide la refrigeración que permite el frío, y se suma al calentamiento propio del transformador'.

Energía. Hacia un nuevo comportamiento del consumo

Las eléctricas aumentan su consumo de gas un 53%

El jueves 27 la demanda de gas natural batió récord por tercer día consecutivo (1.503 GWh) y por quinta vez en enero. Según Enagás, dicho consumo es tres veces superior al alcanzado el 15 de agosto. La creciente dependencia del sector eléctrico respecto al gas explica la situación: el consumo para los ciclos combinados ha subido este invierno un 53% respecto al pasado.

Fuentes del gestor del sistema señalan que 'las infraestructuras están capacitadas y el que haya o no gas depende de las comercializadoras'. Pero éstas, tras la crisis de suministro de diciembre, han respondido.

Iberdrola pone en duda el temor a la sobrecapacidad A la vista de lo ocurrido estos días, en Iberdrola recuerdan que en el invierno 2001, con una punta de 35.000 MW, hubo que proceder a cortes selectivos de suministro, mientras que esta semana, con casi 44.000 MW, no han sido necesarios. A esta normalidad han contribuido, en su opinión, las inversiones en ciclos combinados y parques eólicos, 'en las que Iberdrola ha tenido mucho que ver'.

A la vista de las necesidades que se han puesto de manifiesto esta semana, 'dudamos de que se pueda producir una sobrecapacidad', en alusión a la tesis que mantiene Unión Fenosa.

Para Endesa, las olas de calor son más peligrosas

Aunque las puntas de invierno son superiores en su conjunto a las de verano, por mercados, la situación cambia (siempre en situación de normalidad). Así, el verano pasado, en Andalucía, segundo mercado de Endesa, ésta compañía soportó una demanda instantánea de 6.600 MW. Esta semana, en un escenario térmico no comparable al del verano, el pico ha llegado a los 7.450 MW. En esa comunidad, el uso masivo de aire acondicionado, en verano, y de calefactores, en invierno, provoca puntas mayores. REE considera necesario un estudio de los nuevos comportamientos de los consumidores.