Divisas

El euro cierra su tercer año consecutivo al alza en máximos históricos

La zona euro ha registrado en 2004 el peor comportamiento de los grandes bloques económicos del mundo. Merrill Lynch calcula en un 9,2% la tasa de crecimiento de China, en un 4,4% la de EE UU y en un 4,2% la de Japón; en contraste, el conjunto de los Doce ha crecido de media un 1,8%. Por contra, la trayectoria de la moneda única es totalmente opuesta: el euro sube un 8,4% en el año, cierra su tercer ejercicio consecutivo al alza y cotiza a máximos históricos, en el entorno de 1,36 dólares por euro. De momento, la cota récord está en 1,3666, marcada el mismo jueves. Un agente del mercado resumía ayer lo que cabe esperar en 2005: 'Mientras no haya un cambio radical en la política fiscal de EE UU, el dólar seguirá cayendo'.

'Estimamos que el nivel sostenible del déficit por cuenta corriente de EE UU es de aproximadamente del 3% del PIB, mucho más bajo que el 6% actual. Esto permite hacerse una idea de que la estabilización del tipo de cambio está lejos todavía y que hay probabilidades de un largo periodo de depreciación del dólar', explica Goldman Sachs en un informe. El banco estima que sería necesaria una depreciación global del dólar de aproximadamente el 15% para que el saldo por cuenta corriente de EE UU alcanzará el nivel de equilibrio sostenible.

Mientras tanto, la moneda única registra ya su tercer año consecutivo al alza y acumula en ese periodo una revalorización contra el dólar superior al 50%. De hecho, cuando el euro entró en circulación, el 1 de enero de 2002, bastaban 0,89 dólares para comprar una moneda.

La moneda única cotiza a 1,36 dólares, un 15% más que en los mínimos de mayo

Hay que retrotraerse a mediados de los ochenta para encontrar otra racha tan negativa del dólar. Fue precisamente hace 20 años cuando en una reunión del G-7 en Nueva York, el grupo de los siete países más industrializados lanzó al mundo el mensaje de que un dólar débil era 'deseable'. Tres años después, el grupo se reunió en París para rectificar lo dicho; en 1987 la idea fuerza pasó a ser que 'una mayor caída del dólar podría dañar el crecimiento mundial'.

Hasta ahora, el Gobierno estadounidense no ha dado indicios de ir a actuar y oficialmente sigue defendiendo un 'dólar fuerte'. La situación ha provocado incluso que el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, hiciera un llamamiento dramático al Gobierno estadounidenses para que pasara 'de las palabras a los hechos'. George Bush es el único presidente estadounidense que no ha intervenido en los mercados de divisas desde que el sistema de Bretton Woods se colapsó en 1971, cuando EE UU anunció que suspendía la convertibilidad del dólar en oro.

La situación preocupa en algunos países, especialmente en Alemania, el más afectado por la dinámica alcista del euro. es Alemania, cuya industria está principalmente orientada hacia la exportación al mercado estadounidense. Ya son varias las empresas germanas que empiezan a expresar en voz alta su descontento con la pasividad mostrada hasta ahora por las autoridades comunitarias. Destaca DaimlerChrysler, que ya ha advertido del riesgo de una contracción de los resultados en la unidad de Mercedes, que representó en 2003 un 50% del beneficio operativo de la compañía.

El BCE, sin embargo, es reacio a actuar. La filosofía de la autoridad monetaria es heredera del Bundesbank alemán, obsesionado con la hiperinflación de los años veinte y treinta, por lo que el estímulo al crecimiento no figura como primera prioridad.

Algunos analistas matizan los efectos de la escalada del euro, ya que el tipo de cambio medio ha sido en 2004 de 1,244 dólares, por debajo del cierre de 2003. Pero la moneda única se ha encarecido un 15% desde los mínimos anuales de mayo.

Divisas a tener en cuenta en 2005

El yuan. Todo el mercado espera que China impulse en 2005 el que sería el primer ajuste de su moneda en prácticamente una década. Las apuestas en los mercados de futuros dan una revaluación para el yuan del 6%. Hasta el momento, la moneda cotiza a un cambio prácticamente fijo de 8,276 yuanes por dólar.

El yen. Japón es otra de las incógnitas en materia de divisas. El Gobierno ha advertido que está dispuesto a intervenir, pero al mismo tiempo corre el rumor en el mercado de Tokio permitirá una devaluación mayor del dólar. El nivel crítico parece ser el de 103 yenes por dólar, en el que la moneda se mueve actualmente.

El real. Brasil cierra un gran año, con un crecimiento del 5%. En el camino, el real se ha apreciado un 9%, hasta 2,653 unidades por dólar. El Gobierno está satisfecho con este nivel, ya que beneficia a la deuda en dólares. Pero un ajuste mayor pondría en peligro a la economía latinoamericana con más potencial en Bolsa para 2005.