Tráfico

Alemania revoluciona el peaje

El ministro alemán de Transportes, Mafred Stolpe, reconoció haber vivido un año y medio de 'tortura', pero ayer se sintió sin duda orgulloso. El ministro imprimió simbólicamente el primer ticket de pago del peaje para camiones pesados que Alemania empezará a cobrar en sus carreteras a partir del 1 de enero.

Atrás quedan dos retrasos por problemas técnicos, unos 3.000 millones de euros de pérdidas por peajes no cobrados y la vergüenza por lo que muchos consideran la mayor chapuza de la historia tecnológica alemana.

Las federaciones de transportistas y comerciantes creen, sin embargo, que lo peor aún no ha pasado y prevén aumentos de precios y caos circulatorio.

De un total de 1,4 millones de vehículos, apenas 300.000 tienen ya instalado el dispositivo de cobro automático

El nuevo sistema está basado en el control vía satélite de los kilómetros recorridos por cada vehículo. Para ello, el camión deberá disponer de las llamadas 'On-Board Units' (OBU), semejantes a un descodificador, que cargan en cuenta la cantidad a pagar.

Y es que a diferencia de los peajes que imperan en otros países europeos, donde el pago del mismo es igual para todos los vehículos que entran en una determinada vía, el alemán se aplicará en toda su red de carreteras, pero únicamente a los vehículos pesados, considerados los más contaminantes.

Si los camiones no tienen aún instalada su OBU, también pueden pagar el peaje a través de internet o en unos cajeros especiales que se han habilitado a tal efecto en las estaciones de servicio, los pasos fronterizos y otros puntos clave de la red.

Y aquí comienza el caos. Según el consorcio Toll Collect, responsable de la instalación y funcionamiento del sistema, unos 300.000 camiones disponen ya de OBUs en Alemania. La Federación de Transporte de Mercancía, Logística y Eliminación de Desechos, considera esta cifra muy insuficiente, pues en total circulan unos 1,4 millones de vehículos pesados por las carreteras germanas, y recuerda que el objetivo era disponer de al menos 500.000 unidades en enero.

El resultado, afirman, será largas colas en los cajeros para obtener el ticket y caos circulatorio. El otro motivo de preocupación es la posible subida de precios que provocará el peaje. Los camiones de más de 12 toneladas pagarán 12,4 céntimos por kilómetro y los expertos temen que el aumento de costes se acabe repercutiendo al consumidor en el precio final de las mercancías transportadas.

Según la Asociación del Comercio Minorista Alemán, los costes del transporte subirán entre un 8% y un 7%. LA VGL, otra asociación de transportistas, ha situado el aumento en el 17% y ha afirmado que si no se traslada dicho repunte al consumidor, un quinto de las empresas podrían declararse en quiebra.

Para el Gobierno alemán, la introducción del peaje supondrá unos ingresos anuales extras de 3.000 millones de euros que se ha comprometido a destinar íntegramente a la mejora y construcción de infraestructuras.

Para Toll Collect, formada por DaimlerChrysler, Deutsche Telekom y la francesa Cofiroute, el sistema de cobro de peaje vía satélite podría ser una importante fuente de ingresos, si logra exportarse a otros países. 'El peaje será algún día tan normal como un semáforo', afirmó el director de Toll Collect, Christoph Bellmer. Según la compañía, su sistema 'es el más innovador y moderno del mundo'.

Recelos en el transporte español

El cobro de un peaje por la utilización de la red de carreteras alemana ha motivado las críticas de los transportistas españoles. Primero por las dificultades que han tenido que sortear a la hora de instalar la OBU en sus vehículos. 'Al no haber talleres autorizados en España, nos hemos tenido que trasladar a Francia, asumiendo por supuesto enteramente su coste, superior a los 300 euros', explica Miguel Martínez de Lizarrondo, director de Coordinación y Desarrollo de la Confederación Española de Transportistas de Mercancías (CETM).

Esto es lo que ha provocado que de una flota de entre 15.000 y 18.000 camiones españoles que realizan rutas internacionales (de los que unos 12.000 necesariamente transitan por Alemania), apenas haya instalados 200 dispositivos. 'Suponemos que el primer día será un auténtico caos circulatorio, pero en esta ocasión no se puede hablar de falta de previsión por parte de los profesionales', sostienen desde la CETM. También en España consideran que los nuevos peajes encarecerán todos los productos. 'Calculamos que para un trayecto medio de 1.000 kilómetros, el transporte se encarecerá más de 108 euros', añade Martínez.