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Comisión del 11 M

Zapatero acusa al PP de 'engaño masivo' tras el 11-M

Tono conciliador, pero menos. El presidente del Gobierno aprovechó su esperada comparecencia ante la comisión del 11-M para proponer un pacto contra el terrorismo internacional que incluya a todos los partidos, pero también para afirmar que todo lo que dijo el Gobierno del PP desde la tarde de los atentados 'fue un engaño masivo'.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, acusó ayer al Partido Popular de 'engaño masivo' en su política informativa desde la tarde del 11 de marzo. Y justificó esta opinión afirmando que, salvo en las primeras horas posteriores a los atentados, cuando se creía que el explosivo utilizado era titadyne, no hubo ningún indicio ni prueba que señalase la autoría de ETA. 'Ni prioritaria, ni no prioritaria. No había línea de investigación apuntando a ETA', sentenció. A juicio de Zapatero, el descubrimiento de la furgoneta con detonadores y versículos del corán a mediodía del 11-M inclinó las sospechas hacia el terrorismo islamista, tesis que quedó demostrada con las primeras detenciones del 13 de marzo. En esta línea, denunció que en el Gabinete de la Presidencia del Gobierno no había 'ni un sólo papel' sobre las actuaciones entre el 11 y el 14 de marzo, salvo 'las facturas de la empresa que procedió a su borrado masivo'.

Los momentos de mayor tensión de la maratoniana comparecencia de Zapatero sucedieron en sus cuatro horas de contestaciones al portavoz del PP. Eduardo Zaplana acusó al PSOE de instigar las concentraciones ante sedes de su partido en la jornada de reflexión del 13 de marzo, e instó a Zapatero a condenarlas. Este eludió la condena, aunque aclaró que 'ni hemos organizado, ni hemos apoyado' unas concentraciones que calificó de 'erróneas' en una jornada de reflexión. Eso sí, el presidente del Gobierno invitó al PP a preguntarse 'qué motivó la indignación' de la gente que participó en esas manifestaciones. El portavoz popular replicó: 'Usted no lo condena, de forma bochornosa, porque es el principal beneficiario de esa actividad'.

Zaplana reiteró la teoría de su partido sobre la implicación de ETA en los atentados, y pidió a Zapatero que aclarase si le parecía 'otra coincidencia más' que dos furgonetas cargadas de explosivos, una de ETA y otra vinculada a los terroristas islamistas del 11-M, recorrieran cientos de kilómetros por carreteras españolas con menos de un día de diferencia. Zapatero leyó varios informes policiales para concluir que 'de todas las investigaciones se desprende una conclusión: la responsabilidad única del atentado del 11-M corresponde al terrorismo islamista'.

Zapatero afirmó que la participación española en la guerra de Irak elevó el riesgo de sufrir un atentado. 'Esto no significa atribuir ninguna responsabilidad', aclaró, 'pero es evidente que adoptar una posición política como ésta puede elevar el riesgo. Y hay riesgos que se tienen que asumir, pero éste no era necesario. Lo dijimos en nuestro partido, lo dijeron todos los servicios de inteligencia y, lo que es más importante, lo dijeron los ciudadanos'. El presidente sugirió que 'algunas cosas no habrían pasado si el Gobierno del PP hubiese escuchado al pueblo'. Y lanzó un dardo a José María Aznar: 'afirmar que los autores del atentado no están en desiertos lejanos es una grave irresponsabilidad. Porque significa que se tienen datos y, en tal caso, lo que hay que hacer es acudir al juzgado'.

Un pacto antiterrorista internacional

El presidente del Gobierno propuso un gran pacto de Estado contra el terrorismo internacional, que promuevan todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria. 'Se trata de alcanzar un acuerdo en el que todos nos integremos, y ofrecerlo como modelo, como aportación española a la sociedad internacional', dijo el presidente, para anunciar que tratará de involucrar a la Unión Europea en esta dirección en el Consejo de Europa del próximo viernes. 'Hemos sufrido como pocos el zarpazo del terror, y estamos bien situados para incitar a la resistencia internacional contra él', añadió Zapatero.Eduardo Zaplana ofreció el apoyo de su partido, siempre que el nuevo acuerdo no sirva 'para diluir como un azucarillo' el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo firmado en 2000 por PP y PSOE.Zapatero explicó que la lucha contra el terrorismo dispone hoy de 500 efectivos más que hace seis meses, y destacó la creación de un Centro de Coordinación Antiterrorista, que engloba a Policía, Guardia Civil y CNI, 'para atajar la descoordinación' de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Ese Centro dispondrá de una base de datos común a todos los cuerpos 'que, aunque parezca increíble, no existía'.

'La gente sigue viva mientras se la recuerda'

Zapatero inició su intervención con un recuerdo a las víctimas y un elogio a la reacción del pueblo español ante la tragedia. 'Han golpeado al país más estéril de la tierra para sus ambiciones, a los ciudadanos más vacunados contra sus métodos. Más fuerte que el acero de los trenes es el espíritu de libertad de los españoles', afirmó.'Se ha dicho que las personas siguen vivas mientras alguien las recuerda. Pido a todos que mantengamos vivo su recuerdo', dijo en referencia a las 192 víctimas mortales. Y pidió que no se añada al atentado 'la infamia de calificar de cobarde a un pueblo valiente'. '¿Quiénes han ido con el cuento de nuestra docilidad a las opiniones públicas de otros países? Yo estuve el 12 de marzo en la calle con otros 11 millones de españoles. Y no vi miedo. Había dolor e indignación, pero no miedo'.

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