Astilleros

Negociación en Izar contrarreloj para lograr un acuerdo la próxima semana

Carrera contrarreloj en los astilleros para cerrar cuanto antes un acuerdo. La SEPI y los sindicatos se reunirán varios días consecutivos la semana que viene y de esos encuentros saldrá un documento en el que se decidirá el futuro de Izar. La fecha tope es el 20 de diciembre.

El documento que la SEPI presentará la próxima semana a los sindicatos ya está redactado. A pesar de que no ha trascendido su contenido, las líneas principales del plan incluirán la segregación de la parte civil y la militar y la inclusión de cuatro centros (Gijón, Sevilla, Sestao y Manises) en la división civil. Fene y San Fernando formarán parte finalmente de la parte militar, junto al reto de los centros.

El documento será firmado con toda seguridad la próxima semana, dentro de la ronda intensiva de negociaciones que la SEPI y los sindicatos mantendrán a partir del lunes. Ambas partes confían en que el futuro de los astilleros quedará cerrado antes del 20 de diciembre.

En la última reunión, el pasado 2 de diciembre, se sentaron las bases para un acuerdo. Los sindicatos, según una portavoz de la SEPI, 'mantuvieron muy buena disposición y comprendieron por fin que el conflicto no puede durar eternamente'.

A eso se suma el relevo de Mario Monti en la comisaría de Competencia de la Comisión Europea. Neelie Kroes, la nueva comisaria, afirmó el jueves que el Gobierno español tiene aún 'los deberes sin hacer' y que existe una fecha tope para entregar un plan definitivo en Bruselas, límite que, según fuentes cercanas a la empresa, estaría fijado antes de Nochebuena.

A pesar de que las posiciones del Gobierno y de los sindicatos están muy cerca, aún quedan dos cuestiones clave por limar que se tratarán el lunes. Una de ellas es la exigencia sindical de que la entrada de capital privado en la parte civil se haga de forma global, sin dividir los centros. Las centrales temen que la compra de un determinado astillero por parte de una empresa privada sea una manera encubierta de cerrar el centro y recalificar los terrenos para iniciar otra actividad.

La SEPI tiene identificadas varias compañías interesadas en tomar una participación en la nueva Izar civil, como General Dynamics, Astilleros de Huelva y Unión Naval del Levante, propiedad del grupo Boluda. Las conversaciones con algunas de ellas, que datan de antes del verano, fueron interrumpidas cuando comenzaron los conflictos. En cuanto el documento definitivo se firme, sin embargo, se retomarán esas negociaciones, según fuentes de Izar.

Además de la condición de una salida global para los centros civiles, los sindicatos esperan que en el documento quede reflejada la carga de trabajo que tendrá esta división.

A lo largo de las últimas semanas, multitud de empresas han declarado su interés por encargar proyectos a los astilleros públicos, a pesar que desde el año 2000 no recibía ni un solo pedido. Sin embargo, ninguno de esos contratos, ni siquiera el de un buque para Gas Natural que era el que estaba más maduro según la compañía, ha llegado a firmarse.

Los sindicatos sospechan que todos esos contratos en el aire pueden obedecer a una maniobra para apaciguar a los trabajadores y mantener una cara positiva de Izar frente a la entrada de posibles inversores, pero en realidad, según las centrales, no se firmará ninguno de esos proyectos.

Así, en el documento definitivo debería quedar reflejada de alguna manera la carga de trabajo 'real' que tendrá Izar en los próximos años. Los sindicatos quieren así implicar al Gobierno en el futuro de la división civil, aunque éste ya no forme parte del accionariado.

Fusión Naval

En Europa acaba de producirse una fusión en el sector naval que contradice lo manifestado en España por la Comisión Europea. La empresa alemana Thyssenkrupp, que construye fragatas y corbetas, se ha unido a HDW, dedicada a la construcción naval en el terreno civil.

La liquidación, un proceso irreversible

Pese a que en el Gobierno se ha insistido reiteradamente que Bruselas exige la devolución 'inmediata' de las ayudas declaradas ilegales, en el fondo lo que ha perseguido siempre la Comisión Europea es una reestructuración a fondo de los astilleros. Los 1.200 millones de euros de ayudas que Izar recibió de forma ilegal serán devueltos al Estado español sólo sobre el papel.

El mecanismo contable se hará de la siguiente manera: Antes de la entrada de inversores, Izar entrará en proceso de liquidación, al contabilizar como gastos los 1.200 millones. Inmediatamente ese capital será contabilizado en las cuentas de la SEPI como ingresos, Seguidamente, con Izar ya liquidada, se comenzarán a dar los pasos para crear las dos nuevas empresas. La división militar será dotada con 100 millones de euros (correspondientes a la participación de la SEPI) más otros 370 millones para capitalizarla, según los presupuestos para 2005 del organismo público. Además, los nuevos astilleros militares tendrán una cartera de pedidos inicial de 3.800 millones de euros.

Con respecto a la parte civil, el Gobierno sólo ha determinado que la entrada de capital privado se hará en las condiciones habituales de los procesos de privatización de SEPI. Aún no está definida la participación, siempre minoritaria, que tendrá el Estado en esa división.