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Un seguro frente a pasajeros aéreos incontrolados

Viajar en avión supone un riesgo cada vez mayor de encontrarse con un acto de violencia no necesariamente relacionado con el terrorismo. Es cada vez más frecuente el pasajero que, bajo los efectos del alcohol, el estrés de volar, la prohibición de fumar u otros factores, desata su ira contra el personal de cabina o los demás viajeros, un fenómeno conocido como furia del aire, que se suma a la creciente letanía de agresividad que caracteriza la sociedad moderna, como la furia del coche o del ordenador. Sólo en Reino Unido el número de sucesos que han causado daños materiales o psíquicos a bordo del avión en el último año creció un 7,4%, hasta casi 700 incidentes.

Una aseguradora británica, Chubb Insurance, ha decidido explotar el mercado de viajeros que temen ser víctimas de un acto de agresión a bordo ofreciendo una póliza contra la furia del aire. La prima es muy alta, de unos 3.000 euros al año, pero este seguro ofrece una indemnización a la víctima hasta de 15.000 euros.

La compañía encargó a dos eminentes académicos especialistas en la patología criminal, David Canter y Donna Youngs, que elaborasen un informe sobre el fenómeno de la furia del aire. John Sims, director de Chubb Insurance, aseguró que 'el informe revela de forma alarmante cómo el alcohol, en combinación con otros factores, puede provocar trastornos violentos en las personas que viajan en avión. Yo mismo soy un viajero frecuente en avión y muchas veces he visto pasajeros que beben en exceso incluso antes de subir a bordo. El informe destaca una serie de casos de agresión física y hasta sexual, tanto contra el personal de cabina como los demás viajeros, y el fenómeno crece'.

Mike Vivian, capitán de la autoridad aeronáutica, la Civil Aviation Authority de Reino Unido, avala la tesis de Sims. 'Los problemas muchas veces empiezan antes de que los pasajeros suban a bordo del avión', afirmó.

Entre los incidentes más escandalosos de la furia del aire ocurridos en los últimos años, se pueden destacar el caso del turista japonés que orinó en su asiento y pegó una bofetada a otro pasajero que le recriminó su comportamiento; el grupo de turistas irlandeses que provocaron un alboroto y tuvieron que ser reprimidos por un equipo de lucha libre, o el banquero de primera clase que atacó a una azafata y luego vomitó en la bandeja de la comida para mostrar su disgusto con el servicio, un acto que le costó una multa de 50.000 dólares. Según una investigación realizada por el médico Vincent Mark, una causa fundamental de la furia del aire puede ser el bajo nivel de oxígeno en la cabina del avión. 'La falta de aire puro en el avión significa una deficiencia de oxígeno en el cerebro del pasajero, lo que puede provocar actos de irracionalidad y beligerancia', dijo. 'Estoy seguro de que esto es un detonante de la furia del aire y la teoría puede ser comprobada con un simple análisis de sangre'.

Las afirmaciones de Mark encuentran eco en el análisis sobre el problema elaborado por el médico especialista Ross Lee Graham. 'El bajo nivel de la presión del aire en la cabina es una causa de la agresividad del pasajero', afirmó. 'Deben prohibir el alcohol a bordo, lo mismo que hicieron con el tabaco. Es una droga y un detonante de la violencia'.

La prohibición de fumar se ha sumado a la ingestión de alcohol y al estrés como un nuevo factor que incrementa el fenómeno conocido como 'furia del aire'