Huelga

Los huelguistas toman el control de la red telefónica en Argentina

La huelga que afecta a las dos principales operadoras de telefonía en Argentina, Telefónica y Telecom, cobró ayer un mayor relieve, después de que los trabajadores tomaran diversas instalaciones en los edificios de las empresas. Las dos compañías de telefonía básica se apresuraron a calificar de ilegal y una amenaza para la seguridad nacional la ocupación de sus centros de transmisión por parte de los huelguistas.

Los portavoces de las compañías subrayaron que se corre el riesgo de que el país quede incomunicado debido a la ocupación, con la que los trabajadores pretenden conseguir un aumento salarial del 25%.

La toma de los centros de control de las compañías, situados en Buenos Aires, 'es un tema que debería ser considerado casi como de seguridad nacional', subrayó Eduardo Mirabelli, portavoz de Telefónica de Argentina.

TELEFÓNICA 3,91 -2,88%

'Existe la posibilidad de que la red de comunicaciones se colapse, total o parcialmente, o lo que es peor, que ni siquiera nos enteremos de ello y no podamos repararla', señaló.

Telecom, controlada por Telecom Italia, considera a su vez que el asalto de sus oficinas 'está cercana a la violación de la ley'.

'Es una situación muy compleja: nunca se había llegado a este extremo', apuntó un portavoz, quien indicó que la posición de los trabajadores 'sigue siendo irreductible' y coloca a las compañías en 'una situación de rehenes'.

Los dos portavoces insistieron en que las compañías han perdido por completo el control de sus redes de telecomunicaciones y por tanto no serán responsables en el caso de que el país quede incomunicado.

Los trabajadores reclaman un aumento salarial del 25%, pero las compañías aducen que eso resulta imposible en la actual situación económica y destacan que sus empleados tienen ingresos que duplican al promedio nacional.

Portavoces de los trabajadores que ocupan las oficinas de las compañías reiteraron ayer que se garantizarían las telecomunicaciones hasta las tres de la tarde, hora de Buenos Aires, cuando estaba prevista una audiencia de conciliación en el ministerio de Trabajo.