Astilleros

Izar, entre la disolución y una lluvia de pedidos

La suerte de Izar ha cambiado diametralmente durante el último mes. Los astilleros civiles, que no recibían pedidos desde hace cuatro años, parecen haberse convertido en objeto de deseo de multitud de empresas y Gobiernos. En el último mes, cuatro grandes grupos españoles (Repsol YPF, Gas Natural, Trasmediterránea y Cnosa), y varios países (Venezuela, Australia y Malasia) han declarado su interés por encargar diversos proyectos a los astilleros públicos españoles.

Sin embargo, ninguno de esos anuncios, que llegan en el peor momento de Izar, se ha materializado por ahora. Y es probable que finalmente no se firme ni uno solo de esos contratos, dada la delicada situación jurídica y financiera en la que estará sumida la empresa dentro de pocas semanas, según reconocen fuentes cercanas a la compañía.

Izar, como ha reiterado en los últimos meses el presidente de la SEPI, debería entrar en proceso de disolución a finales de diciembre, una vez que tenga que devolver los 1.200 millones de euros de ayudas públicas declaradas ilegales por Bruselas. 'Cuando la empresa entre en la fase de disolución, la ley concursal prohíbe la asunción de nuevos pedidos', afirma Fernando Vives, del despacho jurídico Garrigues.

¿Sería viable firmar los contratos antes de devolver las ayudas? Un portavoz de Izar aseguró ayer que no es probable que se firme nada hasta que se aclare la situación patrimonial de Izar. Primero llegará el concurso de acreedores (la nueva figura jurídica que sustituye a la quiebra), luego el proceso de disolución y finalmente la creación de otras dos nuevas empresas, una civil y otra militar, con estructuras jurídicas y accionariales totalmente diferentes.

'Si se firma algo antes de la disolución, habría que especificar qué centro hace el pedido, ya que después de la segregación habrá dos sociedades distintas y ya no se hablará de los astilleros como una entidad global', afirma otro experto jurídico. 'Además, no está descartado que se cierren centros. En ese caso, ¿cuál de los astilleros seguiría haciendo los barcos?'.

El portavoz de Izar asegura que de todos los proyectos que han saltado a luz pública, no hay ninguno a punto de firmarse. Quizás el que esté más avanzado sea la construcción de un buque para Gas Natural, según el mismo portavoz, pero no está ni mucho menos decidido si se firmará antes de la devolución de ayudas.

¿Por qué se han anunciado entonces todos esos pedidos? Fuentes del ministerio de Industria reconocen que se ha hecho un esfuerzo para incentivar la contratación. 'A pesar de que los proyectos no lleguen finalmente a firmarse, es una forma de mostrar a potenciales inversores de la futura división civil que hay carga de trabajo', afirman las mismas fuentes.

¿Qué centros asumen el trabajo?

La SEPI tiene claro que los centros que integrarán la nueva división civil son Gijón, Sevilla, Manises y Sestao, pero está por decidir el futuro de Fene y San Fernando. Si se firman contratos antes de que se creen las dos nuevas sociedades, ¿qué centros construirían los buques? En ese supuesto, los contratos deberían hacerse especificando el centro que asume el pedido y no a nombre de la sociedad Izar.

Filtraciones sobre contratos sin firmar

Los directivos de Izar no son partidarios de hablar sobre los contratos antes de su firma. 'Son negociaciones muy complejas en las que hay que limar muchos aspectos y se pueden romper en cualquier momento', afirma un portavoz.

En las últimas semanas, sin embargo, la cautela que quieren mantener en Izar se ha visto superada por el interés del Gobierno por anunciar proyectos. El propio ministro de Industria, José Montilla (en la foto), convocó el 12 de noviembre a los medios para anunciar las negociaciones con Gas Natural para la construcción de un metanero. Un contrato que aún no se ha firmado. También se filtró por parte del Ejecutivo el interés de Venezuela por encargar varias reparaciones.

'Sin embargo, son los futuros propietarios de la nueva empresa civil quienes deben decidir qué contratos asumen, el Gobierno tiene poco que decir ahí, ya que no tendrá participación mayoritaria', afirman distintas fuentes.