Energía

Las autonomías bloquean 100 millones para calidad eléctrica

El decreto de tarifas de 2004 fijaba por primera vez una partida de 50 millones de euros para mejora de la distribución eléctrica. A esta cantidad, depositada en una cuenta pública, se sumaría otra igual aportada por las comunidades autónomas. Pero éstas se resisten a pagarla bloqueando, así, inversiones por esta vía.

Las compañías eléctricas no han podido utilizar hasta ahora ni un céntimo de los 50 millones de euros que están depositados en la cuenta que la Comisión Nacional de la Energía (CNE) abrió para dar cumplimiento al decreto de tarifas de 2004 y que fue aprobado por el anterior Gobierno. En su artículo 4, el decreto fijaba una partida de 50 millones de euros (procedente de los costes reconocidos para retribuir la distribución por la propia tarifa) 'para mejorar la calidad del servicio en zonas donde se superen los límites de los índices de caliadad'.

Estos planes, según el decreto, debían ejecutarse en régimen de cofinanciación con las comunidades autónomas, previo convenio de colaboración con el Ministerio de Industria y las eléctricas. De esta manera, los gobiernos regionales debían aportar otros 50 millones, aunque dependiendo del compromiso de cada región, los porcentajes a aportar por cada parte varían ligeramente de unas a otras.

La medida tiene, además, un efecto multiplicador, pues la empresa debe invertir la misma cantidad que la aportada por la tarifa y la comunidad autónoma.

A pesar de que el decreto entró en vigor el 27 de diciembre de 2003 y su vigencia es de un año, a día de hoy las comunidades no han cerrado con Industria ningún convenio al respecto, por lo que las empresas no han podido hacer ninguna inversión en mejora de la calidad utilizando esta vía de financiación.

Por el momento, los 50 millones procedentes de la tarifa se encuentran depositados en la cuenta de la CNE 'sin que sirva para remunerar otras inversiones en distribución, en un momento en que los recientes apagones han vuelto a poner en cuestión la calidad de la actividad de la distribución', señalan fuentes del sector.

En general, las comunidades autónomas alegan que el retraso en la firma de los convenios se debe a que no cuentan con ninguna partida presupuestaria para financiar estos planes. 'El decreto se aprobó cuando los presupuestos autónomos ya estaban cerrados', explica Alfonso Perianes, director general de Energía de Extremadura. En otras, como Andalucía, alegan cuestiones normativas: 'Hemos pedido al Gobierno que nos aclare algunos conceptos legales, pues la ley protege a las empresas y este tipo de convenios, una vez firmados, te dejan sin la posibilidad de hacer reclamaciones', indica un portavoz de la Junta andaluza, quien, además, considera que 50 millones 'es una cantidad muy pequeña'.

Otras fuentes creen que 'la resistencia a pagar estas inversiones responde al convenciomiento de las comunidades de que la mejora de la calidad es responsabilidad de las eléctricas y no de ellas'. De hecho, en el Consejo Consultivo de la Electricidad de la CNE, en el que están representadas las comunidades autónomas y que debatió en diciembre del año pasado el decreto de tarifas, ya hubo voces en contra. Una de las manifestaciones críticas fue que, 'mientras el Estado no aportaba nada, pues los 50 millones proceden de la tarifa, a las comunidades les tocaba cofinanciar estas inversiones', señala uno de los presentes, quien añade que 'fue un mal planteamiento del decreto'

Pese a las reticencias, para evitar perder la cantidad de la tarifa que aportan sus contribuyentes, muchas comunidades han presentado ya convenios ante la Dirección General de la Energía, pero no se ha aprobado ninguno. La Junta de Extremadura ya ha presentado el suyo y un portavoz de la Generalitat de Cataluña asegura que ésta lo hará antes de fin de año.

Una bolsa de dinero en peligro

El Gobierno está elaborando en estos momentos un nuevo decreto de tarifas para 2005, sin que se hayan utilizado los 50 millones de euros destinados en el actualmente vigente para planes de mejora de la calidad de la distribución eléctrica, especialmente en líneas de media tensión (cambio de aisladores, reforzamiento de cables, pasos subterráneos o mejora del mallado de las líneas).

El Ministerio de Industria, que está trabajando sobre una reforma de la remuneración de la distribución que incentive la calidad del servicio, no ha tomado ninguna decisión sobre qué hacer con ese dinero. Fuentes de este departamento, aseguran que 'la bolsa se podría mantener y ampliar al año que viene, aunque todo dependerá del nuevo decreto de tarifas'. Otra opción es vaciar dicha bolsa y rebajar la tarifa de 2005 en esa misma cantidad, como si se tratase de un desvío.

Sin embargo, a pesar del retraso, muchas comunidades autónomas han presentado ya un borrador de convenio, el más avanzado es el de Galicia, o esperan presentarlo antes de que acabe el año. En muchos casos, 'porque los gobiernos regionales no queremos perder la oportunidad de que las eléctricas inviertan en nuestro territorio', aseguran en la Junta de Extremadura, comunidad a la que le toca aportar un 20% de las inversiones (1,550 millones de euros) para calidad. Según datos de Industria, se trata de obras urgentes y el listado ya está hecho, aunque no se hayan firmado los convenios. Las empresas cobrarían la parte de la tarifa 'cuando la instalación mejorada entre en la red'.

El quinto apagón en los últimos diez días

La ciudad de Málaga sufrió en la madrugada del domingo un apagón que afectó a 34.000 abonados durante una hora, debido a un fallo de conexión en una torreta de Sevillana Endesa. Este corte en el suministro eléctrico es el quinto que se ha producido en los últimos diez días. El más importante tuvo lugar el día 18 en Madrid, cuando el incendio de una subestación de Unión Fenosa dejó sin energía a 250.000 clientes y provocó el caos en la capital. A los cuatro días, otro incendio en una central de bombeo de Endesa, que afectó a la red de alta tensión de REE, produjo un apagón en cadena en Sevilla, Huelva y Badajoz. Al día siguiente, otro corte dejaba sin luz a 10.000 barceloneses debido al incendio de un cable de Fecsa.