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La cima del esquí

Es un mundo aparte. Inmensas extensiones vírgenes, centenares de kilómetros de nieve que nadie puede hollar, bosques interminables y protectores colgando de picachos que afilan sus aristas hasta sobrepasar los 3.000 metros. Los colmillos de la Columbia Británica, en las Montañas Rocosas del Canadá, se apiñan salvajes por una extensión en la que cabría Suiza entera. Practicar precisamente allí el heli-skiing cuenta con ciertas ventajas: en pocos lugares del planeta es la naturaleza tan ancha y generosa, tan elevada y salvaje, tan aislada.

¿En qué consiste el heli-skiing? El empleo de helicópteros supone un salto cualitativo en la práctica del esquí. Es, desde luego, para gente experta, enamorados de ese deporte y, de paso, sin grandes preocupaciones financieras. Hay que ponerse en manos de empresas especializadas; éstas cuentan con lodges aislados en puntos remotos y estratégicos (hoteles amplios y confortables, en realidad). Allí se reúnen los esquiadores, se forman grupos reducidos y durante algunos días se concentran sólo en descender por pendientes de nieve en polvo, intacta, la mejor, por lugares salvajes, lo que en una estación convencional se llama 'fuera de pista'. Cada área cubre más de 1.000 kilómetros cuadrados, y ofrece más de 125 bajadas para uso exclusivo de 50 esquiadores por semana, como máximo.

El helicóptero es la clave. Cada grupo cuenta con uno y hasta dos helicópteros de apoyo. El aparato les recoge después de cada descenso y les transporta a otra cima donde la nieve les aguarda absolutamente virgen. Lejos de todo. Sin otras estaciones, ni pistas, ni nadie que pueda interferir. ¿Un lujo para pocos? No tan pocos. Sólo en estos dominios de la Columbia Británica son más de 7.000 los esquiadores que practican cada año esta modalidad. Casi dos centenares de españoles forman parte de ese club, y las cifras aumentan de forma espectacular.

Para practicar esta actividad es preciso ser un esquiador experto. Pero después es difícil volver a las pistas normales

No hace falta ser un millonario - hay deportes más exigentes y costosos. Lo que hace falta es que la nieve te chifle. Y ser un esquiador experto; uno de los axiomas entre aficionados es que 'Canadá pone a cada cual en su sitio'; casos ha habido de individuos tercos, empeñados en enrolarse en esta aventura (por un supuesto prestigio social) y que han tenido que regresar al día siguiente de su estreno. Eso sí, una vez que se ha probado aquello, se hace duro volver a las pistas y estaciones convencionales, un choque que sólo encaja bien la gente madura; por eso y algunas razones más, es ésta una experiencia poco aconsejable para los más jóvenes.

La jornada allí no da tregua. Ya se han formado previamente grupos homogéneos (de hasta diez esquiadores, con su guía) y se les ha instruido sobre cómo abordar el helicóptero, comportamiento a seguir, peligro de avalanchas, etc. A media jornada se hace un alto para comer algo, luego continúan los descensos, puede que hasta ocho en una jornada, eso sí, kilométricos (al cabo de una semana, están garantizados más de 30.000 metros). El esquí no es la única posibilidad: los amantes del snowboard son bienvenidos, lo mismo que los adictos al montañismo de a pie: el heli-hiking es modalidad que se practica durante los meses estivales. En cualquier caso, al finalizar cada jornada, tiempo libre en el lodge para el relax, jacuzzi, masajes. Se vive en una burbuja; puede que sólo hayan pasado un par de días y ya se preguntan los huéspedes, desorientados: 'Hoy, ¿a qué estamos, a miércoles, a jueves?'.

Guía para el viajero

Cuando ir

La temporada de esquí con helicóptero, en Canadá, comienza en diciembre, cuando ya la mayoría de estaciones convencionales llevan abiertas algunas semanas. De todos modos, la mejor época es al despuntar la primavera, ya que los días son más largos y óptimas las condiciones de nieve.

Como ir

La compañía CMH (agente en España: Ski Arias Travel & Service, 91 5989780, e-mail: viajes@skiarias.com, www.skiarias.com) proporciona el programa más completo del mundo para practicar el heli-skiing, con una docena de áreas de diversa dificultad escalonadas a lo largo de la Columbia Británica. Se ofrecen paquetes de 10, 7, 5, 4 y 3 días, con metros de descenso garantizados para cada caso y una generosa política de reembolsos, caso de avería mecánica o malas condiciones climatológicas que impidan volar.

Cada paquete incluye: alojamiento en el lodge correspondiente al área, pensión completa y bebidas sin alcohol, traslados de ida y vuelta al aeropuerto internacional de Calgary, guías diplomados, utilización de esquís y bastones especiales para heli-skiing, libre utilización de los servicios del lodge (sauna, jacuzzi, etc.), radiotransmisor para avalanchas e impuestos.

Los precios varían en función del área elegida, de la cantidad de días y de la época del año; una semana puede costar entre 5.005 y 8.850 dólares canadienses por persona en habitación doble; un viaje de tres días puede oscilar entre 2.902 y 3.270 dólares canadienses.

Es preciso hacer una reserva con bastante antelación y efectuar el pago final de la plaza 14 semanas antes del inicio del viaje, además de otras formalidades como firmar y remitir un documento de Descargo de Responsabilidad de CMH.