Impuestos

Un mes para reducir la factura del IRPF

El tope de ahorro fiscal que puede lograr un contribuyente en su IRPF es igual al dinero que a lo largo de 2004 Hacienda le ha ido reteniendo. Por muchas deducciones, reducciones, bonificaciones y rentas libres de impuestos que reciba, jamás obtendrá de su IRPF una devolución mayor al importe de las retenciones sufridas en el año.

El tope de ahorro fiscal que puede lograr un contribuyente en su IRPF es igual al dinero que a lo largo de 2004 Hacienda le ha ido reteniendo. Por muchas deducciones, reducciones, bonificaciones y rentas libres de impuestos que reciba, jamás obtendrá de su IRPF una devolución mayor al importe de las retenciones sufridas en el año. Teniendo en cuenta este límite, la planificación fiscal se centra en el perfil del contribuyente, su nivel y fuente de ingresos y sus circunstancias personales. También hay que ver, año a año, las novedades fiscales. Pero en 2004, ante la ausencia de cambios fiscales respecto a 2003, lo más señalado está siendo una incertidumbre, la que puede implicar el fin de las ventajas fiscales para las inversiones anteriores a 1994.

En general, la estrategia para contribuyentes con nivel medio o bajo de rentas y que, en su mayoría, provienen del trabajo (o pensiones) será lograr la mayor devolución de retenciones posible. Para ello, los asesores fiscales actúan en las deducciones, donde la situación personal es determinante. Compra de vivienda, cuidado de padres mayores y de hijos, enfermedades que hayan podido causar alguna minusvalía, aceptar un trabajo lejos del domicilio habitual, le cercanía a la jubilación... Bajo unos requisitos, todo esto reduce la factura fiscal.

A la hora de invertir, y según señalan los técnicos del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), con bases por debajo de los 25.800 euros, conviene optar por las acciones, ya que los ingresos por dividendos no sólo no tributan sino que generan desimposición.

Si el contribuyente tiene un alto nivel económico y un alto porcentaje en inversiones, el objetivo será evitar el gravamen del 45%, el más elevado del IRPF. La planificación para contribuyentes en los tramos altos del impuesto pasa por lograr que la mayor parte de ingresos vaya a la parte especial del IRPF, la que ofrece un tipo único del 15%. Se buscan inversiones que generen ganancias a más de un año, se huye de los dividendos y se acude a rentas del trabajo exentas o plurianuales con bonificación del 40%. Entre sus circunstancias personales, conviene analizar si ya jubilados interesa rescatar el plan de pensiones o seguir aportando de cara a la herencia. Asimismo, empresarios y profesionales y quienes poseen inmuebles en alquiler tienen sus propias herramientas para aligerar el pago del IRPF antes de fin de año.

Antes de elegir una opción, el punto de partida de cara a final de año es hacer un precálculo del impuesto. Para ello sería de gran utilidad el programa Padre de 2004. Esta herramienta no estará disponible hasta mayo, pero como los cambios son casi nulos, el del año pasado puede servir de guía.

Claves para planificar

La optimización fiscal debe hacerse durante todo el año. Ahora, se trata de ver dónde hay margen para aumentar las deducciones.

Hacer un precálculo del impuesto sirve para anticipar el resultado del IRPF y decidir en consecuencia.

Revisar declaraciones anteriores permite ver si hay pérdidas o deducciones pendientes. Este año es el último para compensar pérdidas de 2000.

Sumar los pagos mensuales de la hipoteca permite ver si aún hay margen para amortizar un poco más antes de fin de año y disfrutar de la deducción máxima. Si se aporta a un plan de pensiones, hay que hacer lo mismo.

Si se vende un unit linked en pérdidas, es mejor hacerlo antes de que pasen dos años para aprovechar el 100% de la minusvalía.

Los trabajadores que en 2004 hayan venido a España pueden, como novedad, comparar y elegir si les interesa tributar por el IRPF o por el impuesto para no residentes.

Las pérdidas generadas en menos de un año sirven para reducir ingresos como el salario.

El cobro fraccionado por la venta de bienes reparte la carga fiscal en varios ejercicio.

Planifique con cuidado el rescate en forma de renta de los seguros.