Francisco Medina

'Ahora entiendo mejor la transición'

'Memoria oculta del Ejército' es un amplio reportaje sobre la evolución de esta institución en los últimos 35 años. El periodista da voz a más de 40 militares con un papel clave en la Historia reciente de España

Tiene el síndrome del entrevistador entrevistado y eso que el periodista Francisco Medina, a sus 48 años y con una dilatada experiencia profesional, no es un principiante. Su libro Memoria oculta del ejército. Los militares se confiesan. 1970-2004 (Espasa Hoy, 2004) es ya el quinto que publica. Medina, actual corresponsal en España de la cadena norteamericana ABC, ha trabajado en medios como la Cadena Ser o Antena 3. Su nuevo libro es un gran reportaje, de 586 páginas, donde expone los cambios de esta institución, 'sin la que no se entiende la transición', a través de los testimonios de más de 40 altos mandos de diferentes tendencias políticas.

Pregunta Dos años de entrevistas a personas clave del Ejército ¿ha variado su pensamiento sobre la institución?

Respuesta He descubierto que en el seno del Ejército no existe, ni existía, el pensamiento único. Por edad, soy el clásico español de los 70, cuando éramos todos antimilitaristas y demócratas frente al franquismo que estaba representado por los militares. Me he sorprendido al encontrar que había un movimiento como la Unión Militar Democrática (UMD) que ya representaba en el año 1982 al 20% de los militares. Para encontrar las primeras muestras de disenso me he remontado al juicio de Burgos de 1970. El Ejército ya no era uno. Puedo decir que al conocer los cambios del Ejército entiendo mejor la transición.

P ¿Cómo es el Ejército ahora?

R Es un Ejército demócrata que ha asumido la Constitución, aunque siga teniendo los valores militares de la bandera, la unidad de España o la patria, que los civiles relativizamos más. Han aceptado que el político es el que manda, aunque les molesta que los civiles no acepten que hay temas y decisiones que son militares. El teniente general Juan Narro lo dice al final del libro: 'La transición todavía no ha acabado, falta que la clase civil hable de lo militar con normalidad'.

P ¿Qué dificultades ha tenido en la investigación?

R Los militares no son gente acostumbrada a hablar. Algo que he solventado porque he ido con la verdad por delante, he sido franco sobre con quién y de qué estaba hablando y eso es algo que en el Ejército se respeta. Valoran que vayas de frente. Yo les comuniqué desde el principio la intención del libro: contar las distintas versiones que han cohabitado en el Ejército, pero sin emitir juicios. Sólo he obtenido negativas de los implicados en el golpe de Estado del 23-F, del teniente coronel Tejero, el general Torres Rojas y del general Casinello.

P ¿Es impensable hoy, con el debate de las autonomías candente, un levantamiento militar?

R No creo que eso pudiera ocurrir hoy, a pesar de que les incomoda que se ponga en duda la unidad de España. El Ejército tiene cada vez una mejor imagen social por las campañas de paz en zonas de conflicto. Aunque, tal y como me comentó uno de los mandos que entrevisté, también tienen cuarteles en el País Vasco o Cataluña para defender lo que dice la Constitución, mientras no se modifique. Pero no creo que dieran el paso sin una orden civil, aunque lo desearan.

P ¿Ha funcionado la profesionalización de las Fuerzas Armadas?

R Sí, porque han entendido su papel sumiso al poder civil. Los socialistas fueron los primeros que empezaron a tratar a los militares como a otro funcionario. Se encontraron una institución muy ideologizada y ahí empezó un pulso muy grande que hoy está normalizado.

Trillo, el ministro peor parado

Aun siendo de un partido que se presupone cercano al Ejército, Federico Trillo ha pasado a ser uno de los ministros de Defensa 'menos sensible' hacia las Fuerzas Armadas. Así lo explica Medina a partir de declaraciones como la del ex Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, Alfonso Pardo de Santayana. 'A Trillo le perdía cierto afán de intervenir', explica este general en referencia a los saltos en la cadena de mando que tanto molestan a la cúpula militar. El caso del Yakolev es una muestra. 'Los militares se han sentido ninguneados y culpabilizados de la mala gestión del ministro', asegura Medina.