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Los inmigrantes gustan a la empresa española

En Corporación Alimentaria Guissona, en Lleida, contrataron el primer extranjero en 1989. Quince años después, el 32,4% de la plantilla está formada por inmigrantes. En Guissona prácticamente hay pleno empleo. La mayoría de sus 4.500 habitantes trabaja en la corporación y, según asegura la propia compañía, no ha habido problemas de convivencia o choque cultural entre lugareños e inmigrantes. Ocho de cada diez trabajadores extranjeros residen en el pueblo. Algunos viven en pisos de alquiler, otros en viviendas arrendadas por la propia corporación. Un 7% tiene ya vivienda en propiedad.

Para llegar a esta situación de integración laboral y social, la Corporación Alimentaria Guissona ha recorrido un largo camino. En colaboración con el ayuntamiento, la Iglesia y varias ONG, la compañía ha acometido un plan de choque para integrar a los extranjeros. Ha construido 100 pisos de alquiler en los últimos dos años y está construyendo 250 más. Se han creado nuevos centros públicos de educación. Se han construido nuevas instalaciones sanitarias. Y se les ha enseñado español.

El caso de Guissona es uno de las modelos recogidos en el Libro Blanco sobre las Mejores Prácticas para la Intregración del Trabajador Inmigrante, una obra que fue presentada ayer por el bufete Sagardoy, el IESE y Creade. El informe, que recoge ejemplos de grandes empresas en España que cuentan entre sus plantillas con personal inmigrante, arroja dos conclusiones unánimes y contundentes.

Las empresas contratan extranjeros como parte de su estrategia de negocio. Es el caso de los bancos

'La primera es que en España se están desarrollando políticas legales de gestión de inmigrantes y que no todo es explotación o marginalidad. La segunda es que, a tenor de lo que han explicado las propias empresas, no ha habido problemas de integración en las compañías que han contratado trabajadores inmigrantes', resumió Josep Pau Hortal, presidente de Creade. Pese a ello, los autores del estudio coinciden en que las buenas prácticas son todavía un bien escaso en España. 'La verdad es que no hemos encontrado muchas prácticas diseñadas para favorecer la integración. Pero sí hemos visto que las empresas que las utilizan las consideran parte de su estrategia de negocio', señaló Ángela Gallizo del IESE. Es el caso, por ejemplo, de las entidades bancarias que contratan extranjeros para captar a inmigrantes como clientes.

Pese a que todos los expertos coincidieron en que el gran problema de la inmigración es la economía sumergida, todos valoraron las iniciativas de estas compañías. 'Los sindicatos hemos negociado cláusulas en los convenios para reflejar las circunstancias sociales, culturales y familiares de los inmigrantes. Desde fiestas religiosas como el Ramadán hasta permisos más largos de lo habitual por motivos familiares. Hasta ahora las empresas están siendo sensibles', señaló Fernando Crespo de UGT.

Medidas más utilizadas

Planos de acogida

'La primera de las principales buenas prácticas que están desarrollando las empresas es el diseño de planes de acogida tanto laborales como sociales', explicó Íñigo Sagardoy del bufete Sagardoy.

Ayuda Personal

El Libro Blanco incide en que muchos de los inmigrantes que están llegando a España lo hacen con la idea de quedarse para siempre en España, por lo que la ayuda personal que facilitan algunas empresas resulta especialmente interesante para ellos. Es el caso de los planes de vivienda, la educación o las ayudas al reagrupamiento familiar.

Formación

Otra de las acciones más comunes de las empresas españolas en el campo de la integración es la formación específica no sólo en temas laborales, sino culturales y sociales, explicó Sagardoy. Así, algunas empresas imparten cursos de cultura y forma de vida española a sus trabajadores.

Flexibilidad

Aunque el libro destierra tópicos como el que señala que contratar trabajadores de religión musulmana exige que la empresa adopte una política diferencial; al mismo tiempo, revela que los sindicatos han logrado que muchas empresas se flexibilicen ante las diferencias culturales de su plantilla.