Negociación

El sector bloquea el diálogo sobre la paga de jubilación

Las reacciones en la patronal hostelera no se han hecho esperar. La obligatoriedad de sustituir las actuales pagas de jubilación por planes de pensiones o seguros colectivos ha suscitado gran polémica entre los empresarios, de tal forma que éstos han decidido suspender las negociaciones hasta que el Gobierno aplace un año la medida, de forma oficial.

El Ministerio de Economía y Hacienda, considera que los premios de jubilación (paga pactada en unos 40 convenios que afectan a un millón de trabajadores) son también compromisos por pensiones y, por tanto, han de ser exteriorizados mediante un contrato con una gestora de pensiones o una aseguradora.

El plazo acaba en diciembre, si bien Economía estudia retrasarlo de nuevo un año. La negociación está ahora mismo enconada. Los empresarios turísticos dicen que la Subdirección de Planes y Fondos de Pensiones 'no respeta lo negociado por las patronales anteriormente y puede poner en peligro esta actividad'. Afirman que esta decisión conllevaría a que las empresas 'tengan dos opciones: incrementar de forma injustificada sus altos costes, con peligro para su supervivencia y creará una fuerte tensión en el sector al tener que impugnar los convenios negociados'.

Ante esta situación, el empresariado, a través de la Confederación Española de Hoteles y Apartamentos Turísticos (Cehat), ha endurecido su postura en las negociaciones con los distintos agentes sociales hasta que el Gobierno confirme de forma oficial que esta exteriorización de las pagas se retrase hasta enero de 2006. Hasta entonces, proponen estudiar convenio por convenio para examinar la posibilidad de exteriorizar unos y otros no. Los hoteleros rechazan también la postura de los sindicatos que insisten en reconocer el derecho de pensión de los trabajadores. CC OO y UGT quieren proponer que las pagas se articulen en un plan de pensiones de promoción conjunta para todo el sector, lo que permitiría un cierto ahorro. La intención de los sindicatos es apurar el plazo para llegar a un acuerdo en la próxima reunión prevista del día 23, si bien los empresarios decidirán hoy si acudirán o no a la misma.