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Llegan las pilas de combustible

El primer ministro de Japón, Junichiro Koizumi, anunció hace unos meses que la electricidad de su casa la generará una pila de combustible que funciona con hidrógeno. Y no es una simple anécdota. La escalada del precio del petróleo que se inició en junio ha recordado a la comunidad internacional la necesidad de fijar retos para el desarrollo de fuentes de energía que no sean fósiles ni tan vulnerables. Un dispositivo, las pilas de combustible, y un vector energético, el hidrógeno, aparecen como uno de los campos de investigación y aplicación del sistema energético futuro.

Pero ¿qué es una pila de combustible? Es un dispositivo que convierte la energía química de un combustible, el hidrógeno, en energía eléctrica. El gran desarrollo de esta tecnología se ha producido en los últimos cinco años, impulsado, sobre todo, por Estados Unidos, Japón, Alemania y Canadá. La alta eficiencia energética, la limpieza en la combustión y el carácter inagotable del hidrógeno son las bazas de esta tecnología. ¿El inconveniente? El hidrógeno no se encuentra en estado libre en el planeta. Hay que producirlo a partir del agua, de la biomasa o de los combustibles fósiles.

El transporte, la generación de electricidad distribuida (para uso doméstico, de edificios o industrial) y la alimentación de pequeños aparatos electrónicos (como móviles y portátiles) son algunas de las aplicaciones que están ya desarrolladas, aunque no estén aún comercializadas, al menos en España. Las principales casas de automóviles tienen ya prototipos de coches a pilas y existe la estimación de que el 5% de los vehículos lleven una pila en 2020.

'Esta tecnología va a revolucionarlo todo, va a crear una nueva economía energética que necesita de infraestructuras que alimentarán el desarrollo de los próximos 20 años', comenta Juan de Blas, secretario de la Asociación Española de Pilas de Combustible (Appice). Sólo hay que fijarse en que EE UU ha destinado 1.700 millones de dólares para desarrollar esta tecnología en los próximos cinco años y que el departamento de energía de este país ha estimado que estas actividades generarán 750.000 nuevos empleos hasta 2030.

El Plan Nacional de I+D+i incluye entre sus objetivos estratégicos el hidrógeno y las pilas, con subvenciones cada vez mayores; empresas españolas como Abengoa (en su división Hynergreen), Cegasa o Ajusa (empresa de fabricación de componentes de automóviles) han comenzado a fabricar pilas de combustible; eléctricas como Endesa e Iberdrola tienen proyectos propios de producción energética a partir de hidrógeno e ingenierías, como Besel, han comenzado a desarrollar aplicaciones que van desde motocicletas a sillas de ruedas. Nadie quiere quedarse sin su pedazo del pastel, aunque Europa lleve un serio retraso inversor.

Estos sistemas se usarán, según un informe del la Plataforma Europea del hidrógeno y las Pilas de Combustible, como 'la base de futuros sistemas de energía descentralizados'. Que una familia obtenga la electricidad y el calor que necesita a partir de una pila de combustible, que a modo de electrodoméstico produce el hidrógeno a partir del suministro de gas natural, ha dejado de ser descabellado. Los expertos consideran que la energía sobrante podría venderse a la red eléctrica o la que falte comprarla a la misma red. En Noruega funciona desde mayo la primera comunidad que combina energías renovables (solar o eólica) con pilas de combustible y en España existe una planta de Izar en Cartagena que hace uso de esta tecnología.

En España circulan desde hace un año autobuses propulsados por pilas. Los prototipos comienzan a salir a la calle, en espera de que se cumplan las previsiones a 50 años vista del cambio de la economía del petróleo a la del hidrógeno y que los altos precios del kilovatio y de la tecnología sigan bajando al ritmo exponencial de la actualidad.

Algunos proyectos en España

Autobuses

Cuatro autobuses propulsados por pilas de combustible circulan en España (tres en Madrid y uno en Barcelona) desde 2003, como parte del proyecto europeo CUTE. Los autobuses obtienen el hidrógeno de sendas estaciones de servicio que suministran el combustible. Algunos de los socios son Mercedes Benz y la canadiense Ballard Power Systems. BP suministra la estación de Barcelona, en Madrid es una alianza entre Repsol y Air Liquide. Presupuesto: 52 millones de euros

Aeropila

Un sistema de generación eléctrica que integra energía renovables (más dependientes de la meteorología), producción y almacenamiento de hidrógeno y pila de combustible. Genera electricidad en un ciclo completamente limpio. Referente en Europa. Socios: Besel y Cartif. Presupuesto: 622.000 euros.

Scooter

Un ciclomotor, modelo scooter, que funciona con pilas de combustible e hidrógeno ha sido desarrollada en España mediante la colaboración de Derby y la ingeniería Besel. Presupuesto: 530.000 euros.

Investigación

El Ciemat o Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas desarrolla gran parte de la investigación básica de pilas de combustible en España. Desarrollan diferentes modalidades de estos dispositivos desde 1995.

¿Sabía que...?

Hay más de 6.800 pilas de combustible instaladas en el mundo, lo que supone un incremento del 300% en los últimos dos años.

Existen 87 estaciones de servicio de hidrógeno. Son como gasolineras donde repostar en vez de gasolina, hidrógeno. En España hay tres: en Madrid, Barcelona y Valladolid.

La tecnología de las pilas de combustible la inventó Sir William Grove en 1839. La NASA aceleró su desarrollo en los años 60 del siglo XX para sus naves Apollo y Gemini.

El Hotel Sheraton de Nueva York alimenta el 10% de su electricidad con pilas de combustible desde este verano.