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Medidas drásticas para frenar a los adictos al trabajo

Llegar el primero al trabajo y ser el último que abandona la empresa todos los días no es sinónimo de ser un buen trabajador. Sólo en las empresas más rígidas o menos flexibles tienen una cultura de trabajo obsesivo en las que trabajar muchas horas es señal de dedicación y, por tanto, de promoción profesional. Pero estos casos van siendo los menos. Las empresas han comenzado a darse cuenta de ello y los empleados ponen cada vez más énfasis en la necesidad de conciliar su vida profesional con la familiar y el ocio.

Es una de las conclusiones de la Guía de buenas prácticas de la empresa flexible y responsable, elaborada por el IESE para la Comunidad de Madrid.

La guía desgrana casos reales de empresas líderes que han asumido la conciliación de la vida familiar y laboral como estrategia para retener mejor el talento y que son conscientes de que la flexibilidad en las prácticas laborales redunda en un beneficio directo para ellas.

Uno de estos casos concretos es el de Hewlett Packard, que estableció un programa para adictos al trabajo en el que dejaba muy claro que trabajar un exceso de horas no era recomendable. En Caja Madrid esta situación se evita con una estricta política de luces apagadas a las 8 de la tarde y con la obligación de avisar en caso de tener que ir a trabajar los fines de semana. Lo mismo sucede en Sanitas y Randstad a las 6 de la tarde y en MRW a las 7.

El caso más claro se produjo en Sony, donde conocieron el caso de un ejecutivo soltero que prácticamente vivía en la empresa. La guía del IESE aclara que en algunas empresas se le hubiera considerado como un empleado con alto rendimiento a quien los demás debían imitar. Sin embargo, no fue promocionado automáticamente por considerar que no era un ejemplo a imitar. Le faltaba medida en el uso de su tiempo. Pero se le dio una oportunidad. Se le invitó a demostrar que podía rendir igual saliendo a una hora razonable. Seis meses después de adquirir el nuevo hábito fue promocionado.

No es que las empresas se hayan convertido en almas caritativas. Así lo afirmó ayer Amparo Moraleda, presidenta de IBM en España, durante la presentación de la guía. 'La flexibilidad supone una ventaja competitiva. Mejora la moral de la plantilla, consigue fidelizarla y es clave para la retención del talento. La flexibilidad no es un beneficio social sino fundamentalmente estratégico y de competitividad', reiteró Moraleda.

Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre anunció que la guía va a ir acompañada de una campaña de publicidad que durará hasta el 12 de diciembre. Aguirre abogó por la inclusión de la conciliación entre vida laboral y privada en la negociación colectiva y se mostró a favor de la semana laboral comprimida de cuatro días.

RAZâN DE CONFLICTOS

El absentismo laboral es en muchas ocasiones síntoma de la falta de medidas de conciliación en las empresas. Y es un problema que afecta al 21% de las compañías, según los datos que recoge la Guía de buenas prácticas de la empresa flexible y responsable, elaborada por el IESE para la Comunidad de Madrid. Por eso, cada vez más las empresas adoptan medidas de flexibilidad. Hay empresas, como Nokia, que permiten trabajar desde casa dos días por semana. Otras, como Caja Madrid, Sony, Endesa o Nestlé, apuestan por el horario flexible. Y en algunos casos, como el de Mercadona, se ha incorporado un servicio de guardería gratuita. La guía, que puede leerse en internet en www.empresaconciliación.com, recoge los testimonios de trabajadores que se han acogido a medidas de flexibilidad