Banca

La ley de mediación satisface a la banca pero no al corredor

La nueva ley de mediación pretende poner orden en un sector que movió 41.600 millones de euros en primas. La creación y la definición de la nueva figura, el operador de bancaseguros cumple las expectativas de la banca, que se ha convertido en el principal distribuidor de seguros. En el extremo opuesto, la figura de los corredores deberá ajustarse a nuevas exigencias.

La banca ha respirado tranquila tras conocer el anteproyecto de ley que pone orden en la venta de seguros, una actividad que actualmente se regula por una ley de 1992 y que ha dejado de reflejar la realidad del sector. La banca, que ha visto como se regula su papel como vendedor de seguros a través de una nueva figura,el operador de bancaseguros, ya ha dado muestras de su satisfacción con la futura normativa.

Y es que entre bancos y cajas, se canalizó el año pasado el 34% de los 41.600 millones de euros de primas del sector asegurador. Esta cifra sitúa al canal bancoasegurador como la principal vía de venta de seguros y el segmento con mayor potencial de crecimiento en los próximos años. Las principales entidades de crédito han elevado la venta de seguros a negocio estratégico dentro de sus carteras, potenciándolos junto a la venta de otros productos financieros y apoyándose en las amplias redes de distribución de sus oficinas.

'La nueva normativa refleja con claridad la realidad del mercado', señalan desde la Asociación Española de Banca (AEB). Con la creación de la figura, las entidades de crédito se suman a las nuevas obligaciones que impondrá la Dirección General de Seguros (DGS) a los distintos tipos de mediadores. En concreto, los bancoaseguradores al igual que los agentes, deberán informar con claridad a los clientes si ofrecen productos de una sóla entidad o de varias, deberán poseer un título que acredite su formación, así como estar registrados en el registro que la DGS va a crear.

Las fórmulas utilizadas son 'una solución razonable que no privilegia a ninguna de las partes', señalan desde la AEB. Y es que la entrada de los gigantes financieros en la venta de seguros durante la década de los 90 ha ido desplazando a los canales tradicionales, que nunca han dado por perdida la batalla, muy al contrario. En concreto los agentes de seguros canalizaron el año pasado cerca del 27% de la primas, más de 12.000 millones de euros, mientras que los más de 6.500 corredores y corredurías se hicieron con unos 8.000 millones, el 18% del sector.

El sector está de acuerdo en que la nueva normativa ayudará a 'favorecer la competencia e incrementar la transparencia'. Sin embargo, también está conforme con que la DGS ha atendido mayormente las reclamaciones de la banca, a través de la patronal del seguro, Unespa, que las de los corredores, a quienes a partir de ahora se les exigirá un componente de objetividad a la hora de presentar sus ofertas al cliente. Esta exigencia puede provocar que desaparezcan muchas de las pequeñas corredurías, 'dejándo los seguros de masa para el canal de bancaseguros' y especializándose esta figura en negocios industriales.