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El BCE insiste en que el impacto de los precios del petróleo es "preocupante"

El Banco Central Europeo (BCE) asegura en su último boletín mensual que el "impacto de los precios del petróleo es preocupante" y que ya ha tenido un efecto visible en la evolución de la inflación. Además de rebajar la previsión de crecimiento para la eurozona, la autoridad monetaria considera "probable" que el IPC continúe en un nivel "significativamente por encima del 2%" en los próximos meses.

El panel de economistas consultados por el BCE ha recortado una décima su previsión del PIB para la eurozona, que crecerá a un ritmo del 2% el próximo año, aunque prevén que este se cierre con un crecimiento del 1,9%, frente al 1,8% pronosticado anteriormente. Para 2006 también anticipan un crecimiento del 2,2%, ligeramente inferior al 2,3% avanzado en sus anteriores previsiones.

Respecto a la inflación, la autoridad monetaria calcula que el incremento del IPC en 2004 de los países que comparten el euro será del 2,1% y que el próximo año se moderará hasta el 1,9%, tasa que mantendrá también en 2006. Precisamente el BCE dedica una gran parte de su informe de noviembre a analizar la repercusión que está teniendo la subida del precio del petróleo en la inflación. En concreto, admite que esta escalada ha producido "un apreciable efecto directo" sobre los precios de consumo este año, por lo que anticipa que la inflación se mantendrá por encima de su objetivo del 2% durante los próximo meses, algo que constituye "un motivo de preocupación".

También afirma que las recientes subidas del crudo suponen "una perturbación adversa importante" para la economía de la zona euro. "Si los precios del petróleo se mantuviesen en los niveles actuales, o incluso se incrementaran, moderarían la fortaleza de la recuperación, tanto dentro como fuera de la zona del euro", explica. Pese a ello, el BCE cree que, "en determinadas condiciones" puede garantizarse una absorción más fluida de la perturbación del petróleo y, en concreto, pide que se evite su traslación directa a salarios y a precios, y que las autoridades fiscales se abstengan de tomar medidas que prolonguen el proceso de ajuste. "Los riesgos están principalmente relacionados con la evolución de los precios del petróleo, con posibles subidas adicionales de los impuestos indirectos y de los precios administrados, así como con posibles efectos secundarios derivados del comportamiento en la fijación de salarios y precios", subraya la autoridad que dirige Jean-Claude Trichet.

El riesgo de la vivienda

Por otra parte, el BCE detecta que el actual nivel de los tipos de interés está fomentando el aumento de la demanda de crédito del sector privado y, en particular, los préstamos destinados a la compra de vivienda. Esta tendencia se mezcla con un nivel de liquidez disponible en la eurozona, "sustancialmente superior al necesario" para financiar un crecimiento no inflacionista, lo que podría generar riesgos en el futuro, y elevar los precios de las viviendas a un nivel "insostenible".