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La deuda de las familias llega ya al 100% de la renta bruta disponible

La deuda de las familias creció un 23% para atender sus inversiones inmobiliarias en el último año, según los datos del Banco de España, y llegó en el mes de junio ya al 99% de la renta bruta disponible (RBD), máximo histórico. En los meses siguientes se ha situado ya 'en torno al 100% de la RBD', según el propio banco. Destaca también que la carga financiera soportada por los hogares (intereses más devolución de principal) llega ya al 13,4% de la citada renta bruta disponible, tras un fuerte avance en el tercer trimestre del año, y el componente de pago por intereses exclusivamente supone el 4,1% de la citada RBD, variable más equilibrada, como consecuencia de la estabilidad de los tipos de interés.

Con estos datos, el componente de la renta bruta disponible destinado al ahorro descendió hasta el 0,7%. Pese a todo, el patrimonio neto de los hogares siguió incrementándose como consecuencia fundamental de la revalorización de los activos inmobiliarios comprados.

El total del crédito para la compra de casas llega en un año al 10,6% del PIB en junio, seis décimas más que tres meses antes; además, el 70% del crédito solicitado por las familias a la banca es para comprar casa, con un perfil creciente a lo largo del año, hasta alcanzar un avance del 23% hasta junio (24% hasta agosto). La financiación destinada al consumo o otros fines sólo crece un 13%.

La situación financiera de los hogares en su conjunto 'continúa siendo sólida y no supone un impedimento para que el gasto del sector (hogares) mantenga su tono actual durante los próximos trimestres', según el Banco de España. Añade que 'el margen disponible para absorber posibles perturbaciones de carácter adverso ha seguido reduciéndose, dado el descenso de los distintos indicadores de ahorro; (...) el continuo aumento del endeudamiento sigue elevando la sensibilidad de sus decisiones de consumo e inversión a cambios desfavorables, como un aumento de tipos de interés'.

El banco añade que 'no debe olvidarse que la dispersión de la distribución de la deuda dentro de la población sugiere que la vulnerabilidad de algunos grupos de población es comparativamente más elevada que la que reflejan los indicadores agregados'.