Formación

Whitmore augura que el éxito de una empresa pasa por entrenar a sus directivos

El gurú británico John Whitmore, considerado el creador del coaching o entrenamiento personal, asegura que en un plazo de 25 años sólo las empresas que utilicen esta técnica de formación estarán entre las mejores.

Sala del madrileño hotel Westin Palace, el pasado jueves. Unos 120 altos cargos en dirección y recursos humanos de grandes empresas (Telefónica, Mondragón y Eulen, entre otras) asienten ante las palabras de un hombre: Sir John Whitmore, considerado el creador del coaching o entrenamiento para el desarrollo personal vinculado al logro de objetivos. La empresa de formación de directivos Sinergos fue la anfitriona del encuentro.

'En los próximos 25 años, las mejores empresas serán las que hayan sabido incorporar esta disciplina de formación en su gestión. Las que no lo hagan, se quedarán a la cola', advierte Whitmore, autor del best seller Coaching, y creador, junto a David Hemery y David Whitaker, de la empresa Performance Consultants que sentó las bases de esta metodología a principios de los años ochenta.

Los nuevos directivos, según este británico que fue campeón de carreras de coches en Le Mans, tienen sus principales retos en la gestión de personas. 'Saber ilusionar al equipo, así como trabajar conjuntamente en un clima laboral distendido es la meta del alto ejecutivo', mantiene Whitmore, que considera el conocido pensamiento socrático del 'conócete a ti mismo', como la primera piedra en la formación del alto mando moderno.

'Además, matiza, una empresa debe tener la complicidad de su cúpula directiva para comenzar este entrenamiento'. El cambio debe venir desde arriba.

Sentadas en la misma mesa, Rosa Camacho, jefa de recursos humanos de Bayer Cropscience, y Cecilia de la Hoz, socia directora de la compañía de valoración de empresas eValora, representan los dos polos del conocimiento de esta herramienta.

Camacho tiene 397 personas a su cargo. El coaching, según asegura, es su mejor aliado desde hace años para la formación 'tanto del obrero como del directivo'. De la Hoz se acercó al desayuno en el Palace 'por curiosidad', sin saber de qué se trataba. Tras algo más de dos horas de charla se declara 'una conversa convencida'.

Tanto es así, que admite estar ya en conversaciones con Sinergos para aplicar esta metodología en la empresa. 'Nuestro trabajo genera mucha presión y el ambiente no acaba de ser todo lo bueno que debiera', admite. 'Me pregunto cuánto más partido podríamos sacar a la empresa si mi socia y yo fuéramos coach (entrenadoras) la una de la otra'.

Coaching se traduce como entrenamiento. Es una palabra tomada del deporte y trasladada al ámbito de la formación personal. La inteligencia emocional, citada a menudo por Whitmore en sus conferencias, es 'una manera de ser y una actitud vital' y el coaching es la aplicación práctica.

'Cierren los ojos durante un minuto', insta Whitmore a su audiencia. 'Recuerden a aquella persona que les fascinaba cuando eran pequeños. Ahora abran los ojos'. La audiencia le sigue como a un gurú. '¿Qué había en esa persona que os atrajera tanto?'. Tenía en cuenta 'la opinión de otros, sabía escuchar y tenía confianza en sí misma', dice Whitmore, mientras desde las mesas el público asiente. 'Pues esas son las claves del directivo de éxito'.

Las fusiones paralizan la formación

La jefa de recursos humanos de Bayer Cropscience, Rosa Gómez, llevaba varios años en Bayer con un programa de formación en marcha basado en el entrenamiento personal (coaching) cuando se produjo la fusión entre la alemana y Aventis Cropscience que dio lugar a la actual empresa. 'Esta operación desestructuró mi trabajo, porque la cultura corporativa de cada una era distinta', comenta. Con la globalización, señala Gómez, los cambios son demasiado rápidos y 'el personal de cada empresa se centra en sus antecedentes'. El reto es crear una nueva ilusión conjunta.

Gómez admite que su trabajo desde el departamento de recursos humanos, desde donde supervisa a 397 personas, toma como base las pautas de la inteligencia emocional para lograr el cumplimiento de objetivos.

'Crear confianza en uno mismo, se traduce en confianza hacia el futuro y un optimismo empresarial'. Rosa Gómez piensa que ha llegado un punto en que 'el valor diferencial no lo dan los productos sino el factor humano', y para ello el clima laboral 'ha ser distendido'. Bayer Cropscience ha confiado sus programas de formación a Sinergos.

Un ejemplo: en dos semanas la cúpula directiva de la empresa pasará dos días 'de encierro y entrenamiento personal'.