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Paquetes de tabaco que recogen en fotos el 'horror' de fumar

Después de haber llenado de alarmantes palabras las cajetillas de tabaco, la Comisión Europea piensa que ha llegado el momento de añadir imágenes a las esquelas con las que intenta apartar de su peligroso vicio a los fumadores. Los países de la UE que lo deseen cuentan desde ayer con una fototeca en la que Bruselas ha intentado plasmar el horror de las consecuencias del consumo empedernido de cigarrillos.

La Comisión desea contrarrestar así las millonarias campañas publicitarias de las multinacionales del tabaco. Y oponer al glamour de sus mensajes la crudeza de un hábito al que Bruselas achaca 650.000 muertes al año y un coste económico de 100.000 millones de euros anuales.

El comisario europeo de Salud y Protección al Consumidor, David Byrne, pidió a todos los países que impongan cuanto antes estas imágenes a los fabricantes y se zafen 'de la importante y sistemática presión política de las tabacaleras'. Irlanda y Bélgica son los primeros países que han expresado su intención de insertar las fotografías en 2005, mientras que España 'analizará esa posibilidad', según fuentes del Ministerio de Sanidad.

'La verdadera cara del tabaquismo es enfermedad, muerte y horror', subraya ante la galería de fotos el comisario europeo de Salud, David Byrne

El propio Byrne no se arredra. La presentación de las primeras 42 fotografías se hizo sobre un modelo de cajetilla cuyos colores remontan el subconsciente inevitablemente hasta Marlboro y Winston. 'No pienso pedir disculpas por las imágenes', desafió Byrne en la presentación de estos desastres del tabaco. 'Hay que impactar a la gente para que abandone su complacencia ante el tabaco'.

Una jeringuilla como alegoría de la adicción; una carrito de niño sin bebé como presagio de esterilidad; un pulmón carcomido como sinécdoque del cáncer; una pareja enfadada como pleonasmo de la impotencia. 'La verdadera cara del tabaco es enfermedad, muerte y horror', resume su impresión ante esa galería Byrne.

Muchas de las imágenes seleccionadas, sin embargo, pueden resultar casi inocentes, al menos a las generaciones de fumadores habituadas a la dieta sangrienta de Tarantino, la estética seudogore o la acidez de South Park.

El eurodiputado liberal Chris Davies, cuya enmienda a la reciente directiva sobre tabaco abrió la puerta a la inclusión de estas fotografías disuasorias en las cajetillas, apuesta por el éxito de la iniciativa. 'Se me ocurren pocas cosas que puedan ser tan efectivas como ilustrar el riesgo comprobado de que el tabaco reduce la potencia sexual masculina'. Esta visión de Davies se refleja en las manidas metáforas de Byrne con un flácido cigarrillo.

La difusión de las imágenes vendrá acompañada por una nueva campaña publicitaria de la Comisión para impedir que la industria tabacalera siga captando adeptos entre los jóvenes. Bruselas ha presupuestado otros 72 millones de euros para continuar 'el éxito de la campaña anterior'. 'Siéntete libre para decir que no' ha sido el lema de los últimos tres años, divulgado a través de anuncios con una estética rancia pretendidamente juvenil. Byrne reconoció, tras insistentes preguntas, que no hay constancia del efecto que han tenido los anuncios. 'Pero es obvio que la publicidad funciona. Si no, las empresas no se anunciarían', argumenta. Y admite que, a pesar de palabras e imágenes, 'la tendencia del tabaquismo es a la baja, pero no tan rápido como desearía'.