Minería

Atlantic Copper reestructura su deuda tras perder 61,9 millones en 2003

Los precios del cobre lastraron a Atlantic Copper, que perdió 61,9 millones en 2003, según sus cuentas. La compañía, en pleno proceso de ajuste laboral, ha reestructurado su deuda con apoyo de su matriz.

El líder europeo en el mercado del cobre atraviesa un mal momento. Atlantic Copper perdió 61,9 millones de euros el último ejercicio en lo que ha sido su quinta merma anual consecutiva, según consta en la memoria anual del grupo. La compañía ha perdido unos 24 millones de media al año desde 1999. Las razones, el alto precio de las materias primas, sobre todo del cobre -su precio ha subido por encima del 35% desde 1999-, y el escenario de bajas tarifas de los derechos de tratamiento y refino.

Así, la pérdida de casi 62 millones y los números rojos acumulados de 238,1 millones de ejercicios anteriores llevaron a la compañía a cerrar 2003 con unos fondos propios negativos de 6,4 millones de euros, lo que constituye causa legal de disolución.

La crítica situación de Atlantic Cooper provocó que su matriz, el grupo estadounidense Freeport- McMoran Copper & Gold, tomara la decisión de reestructurar la deuda de su filial española, repagando anticipadamente los créditos a largo plazo por 113 millones de euros hasta 2007 (básicamente un crédito sindicado de Barclays).

La metalúrgica registró unas pérdidas operativas de 9,2 millones en el tercer trimestre

Para ello el grupo ha concedido un préstamo participativo de 202 millones de dólares (160 millones de euros) y una línea de crédito renovable por un importe inicial de 83,5 millones de dólares. En total, 226 millones de euros al cambio actual.

Además de evitar la causa de disolución, la filial prevé que la intervención de Freeport-McMoran Copper & Gold y la previsible recuperación de las tarifas de derechos de tratamiento y refino en 2005 permitan 'financiar sus operaciones sin dificultades' este año y el siguiente.

Pero la salvación de la compañía también pasaba por el recorte de gastos. Por ello, en julio, Atlantic Copper presentó un expediente de regulación para 110 de los cerca de 800 empleados en España con el objetivo de reducir en 20 millones los costes de producción en Huelva. Estos planes llevaron a la plantilla a violentas movilizaciones en el Polo Químico onubense.

Las cifras acumuladas en 2004, sin embargo, no muestran mejorías para el negocio de Atlantic Copper y de su matriz. Las cifras dadas al regulador estadounidense (SEC en sus siglas en inglés) para el periodo hasta septiembre muestran una caída del 18% de los ingresos del grupo, hasta 1.447 millones de dólares y la entrada en números rojos. En ello ha influido la parada programada de 45 días realizada en el segundo trimestre por parte de Atlantic Copper. Este alto, destinado a mantenimiento, provocó un descenso de la producción del 8,6%.

Las cuentas de la filial también empeoraron en el tercer trimestre. Atlantic Copper registró unas pérdidas operativas de 9,2 millones, frente a las pérdidas de 4,7 millones en el período de 2003. Estas mayores pérdidas, según la compañía, se fundamentan en los menores niveles de producción, debido a las movilizaciones de la plantilla.

Se suspende la huelga en la planta de Huelva

Los trabajadores de Atlantic Copper en Huelva suspendieron finalmente la jornada de huelga prevista para el viernes después de alcanzar un 'principio de acuerdo' con la empresa en los dos temas principales que han motivado las movilizaciones, como son los despidos 'traumáticos' y las prejubilaciones, informa Europa Press. Atlantic Copper anunció en julio un expediente de regulación para 110 empleados, 75 de ellos en Huelva.

El presidente del comité de empresa, Ildefonso Domínguez, declaró ayer que el principio de acuerdo 'sienta las bases para una solución definitiva' al conflicto de cara a las negociaciones de la próxima semana. Domínguez precisó que en el acuerdo alcanzado se reducen 'sensiblemente' los despidos y 'dejan de ser traumáticos'. Las prejubilaciones se calcularán sobre la base del salario bruto de cada trabajador.