Negociación

Mercosur y la Unión Europea reanudarán en enero la negociación

La ministra de Asuntos Exteriores de Paraguay, Leila Rachid, expresó el viernes su deseo de que la Unión Europea (UE) y Mercosur alcancen un acuerdo de libre comercio durante su mandato como presidenta del mercado común latinoamericano, mandato que debe comenzar el próximo 1 de enero de 2005.

En unas declaraciones que siguieron a la firma de un acuerdo de cooperación entre Portugal y Paraguay en materia de turismo, Rachid agradeció a Portugal y a España su contribución para que se celebrase el pasado miércoles una nueva ronda negociadora entre la UE y el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), y resaltó los lazos de Paraguay y el grupo sudamericano con las dos naciones ibéricas. El ministro portugués de Asuntos Exteriores, Antonio Monteiro, expresó a Rachid, como próxima presidenta del Mercosur, en su nombre y el de su colega español, Miguel Ángel Moratinos, el deseo de firmar el pacto en su mandato.

Rachid recordó que Mercosur apenas tiene 13 años de existencia y, por ello, debe resolver a paso rápido cuestiones como el logro de un arancel externo común y otras medidas integradoras. Posteriormente, debe encarar nuevas cuestiones como un parlamento deliberante común o el establecimiento de una moneda única, agregó. Cuando se logre el acuerdo UE-Mercosur, pronosticó Rachid, se formará 'el bloque más impactante del mundo'.

Sin embargo, una vez más, la última reunión celebrada el miércoles volvió a resultar un fracaso y puso punto final a la esperanza de lograr un acuerdo en el plazo previsto, que era antes del 1 de noviembre. Del encuentro, sólo salió el compromiso de preparar una reunión ministerial para el primer trimestre de 2005. Las prisas por cerrar el pacto antes del cambio de la Comisión (en noviembre) y del Gobierno de Uruguay (las elecciones son el 31 de octubre), no llegaron a buen término. El bloque latinoamericano exige mejores condiciones para la exportación de sus productos agrícolas, mientras que Bruselas quiere más apertura en los sectores de servicios, inversiones y compras gubernamentales.

El acuerdo, que crearía un mercado de 680 millones de personas, impulsaría el comercio entre estos dos bloques, que en la actualidad ronda los 40.000 millones de euros al año. En Brasil, los movimientos sociales y las organizaciones empresariales ya habían expresado su oposición.

'Es mejor continuar la negociación con una nueva Comisión Europea que cerrar un mal acuerdo', expresó la Confederación Nacional de Industria. Por su parte, los movimientos sociales temen estragos en las economías nacionales por una caída del empleo en la industria y el campo.

La crisis entre Brasil y Argentina, nueva piedra en el camino

El ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Luiz Fernando Furlan, apuntó el viernes que la crisis comercial entre Brasil y Argentina es un obstáculo en las negociaciones con la UE. Argentina ha vetado la entrada de electrodomésticos brasileños para salvar su propia industria, pero está importando los productos de Chile y México, lo que ha provocado una crisis con Brasil. 'No podemos quedarnos apagando incendios, como pasa ahora', dijo Burlan que abogó por fortalecer el bloque latinoamericano con vistas a los acuerdos con terceros.