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China celebra su primera corrida de toros

Un mes después de que Shanghai celebrase el primer Gran Premio de Fórmula 1 de la historia de China, la antigua Perla de Oriente se dispone a acoger mañana la también primera corrida de toros del país. Se trata de la última idea de una ciudad obsesionada por proyectar su imagen internacional mediante la organización de grandes eventos. Dos toreros españoles -el madrileño Iván García y el burgalés José Ignacio Ramos- y uno ecuatoriano, Guillermo Albán, se enfrentarán a seis toros de lidia enviados desde México en el estadio de fútbol en el que juega el equipo municipal.

Música, paseíllo, trajes de luces. Todo estará allí, según han asegurado los organizadores -una empresa privada de Shanghai especializada en la celebración de eventos culturales y deportivos-, con objeto de deleitar a los miles de espectadores que se darán cita en el coso temporal construido para la ocasión. Porque, según dicen, el festejo, que ha contado con el asesoramiento del antiguo matador y empresario taurino español Gabriel de la Casa, será a la usanza española.

La plaza ha sido instalada en el interior del estadio y cuenta con un aforo de más de 10.000 plazas, según Zhu Weifeng, director de Topsun Business Consultation, la empresa promotora. El lleno parece más que asegurado. En el campo han sido montados también los chiqueros, donde se encuentran desde hace una semana los ocho toros mexicanos, transportados por avión. Las autoridades se negaron en redondo a que los animales procedieran de España, debido a que aún está incluida en la lista china de países afectados por la enfermedad de las vacas locas. 'Los toros mexicanos son tan bravos como los españoles. Lo más importante es la actuación de los toreros, no los toros', ha dicho Zhu.

Antes de llegar a Shanghai, las reses estuvieron un mes aisladas, y durante el viaje fueron acompañadas por responsables del Departamento de Inspección y Cuarentena de la ciudad, según ha publicado la prensa local. Pero el festejo no seguirá exactamente los cánones tradicionales, a pesar de la presencia de picadores, banderilleros y monosabios, ya que el espectáculo estará trufado con música y baile flamenco. El precio de las entradas oscila entre 180 y 2.800 yuanes (de 17 a 268 euros).

Fútbol y toros (llamados en chino touniu) son los iconos con los que la población china identifica a España. El primero, principalmente por el Real Madrid y sus jugadores, los segundos porque la televisión emite regularmente corridas, que tienen una gran aceptación entre muchos telespectadores.

Las autoridades de Pekín se vieron obligadas a suspender la pasada primavera la que se esperaba sería la primera lidia de la historia del Imperio del Centro, después de que surgieran protestas sobre la crueldad del festejo. Incluso llegó a construirse una plaza en las afueras de la capital, que nunca llegó a estrenarse, y que se utilizó posteriormente para realizar rodeos, que también tuvieron que ser cancelados por la falta de público y las quejas sobre la adecuación del espectáculo a las costumbres chinas.

Defensores de los animales y parlamentarios calificaron la fiesta taurina de cruel y poco adecuada para una ciudad ansiosa de cuidar su imagen internacional en su marcha hacia los Juegos Olímpicos de 2008. Shanghai, corazón económico y financiero del país, ha decidido seguir otro camino.