Comisión Europea

La CE acusa a los fabricantes de automóviles de frenar la liberalización de la posventa

La Comisión Europea reformó hace más de dos años la legislación que regula la posventa de coches. Sin embargo, un estudio encargado por la UE muestra que los fabricantes frenan la liberalización de la reparación de los automóviles al proporcionar una información 'poco transparente y accesible'.

Este apagón informativo provoca, según aseguró comisario de la Competencia, Mario Monti, que se dificulte que un taller independiente pueda llevar a cabo hasta 'la más banal' de las operaciones. 'En una época en que todo es electrónico, el acceso a la información técnica constituye cada vez más el eje de la competencia', aseguró Monti en una nota de prensa de Competencia. El comisario, al igual que el resto del equipo del anterior presidente, Romano Prodi, abandonará el cargo el 31 de octubre. Sin embargo, el directivo italiano afirmó que de está 'seguro de que la próxima Comisión hará todo lo posible para procurar que los fabricantes respeten plenamente las reglas de juego'.

La CE adoptó en julio de 2002 'una reforma radical pero equilibrada' en todos las etapas de la distribución y reparación de vehículos de motor. Según el organismo comunitario, el coste de reparación y mantenimiento de un vehículo es tan elevado como el precio de compra, y la forma de rebajar y homogeneizar estos precios fue dar más libertad y facultades a los concesionarios y a los talleres independientes.

Así, en el terreno de la posventa, apartado que supone el 40% del beneficio que obtienen los fabricantes de cada vehículo vendido, la CE dispuso que tanto los talleres independientes como los actuales distribuidores de automóviles podrían convertirse en talleres de reparación autorizados de la red del fabricante sin verse obligados a vender coches nuevos. Para ello sólo, tendrían que cumplir los criterios de calidad fijados por el fabricante. La CE, en cambio, encuentra imposible esta adaptación si las marcas ocultan datos.

Acceso a toda la información

El reglamento también establece que los fabricantes están obligados a permitir que los talleres de reparación que opten por seguir siendo independientes tengan acceso a todo lo que necesiten en materia de información técnica, herramientas, equipamiento -incluidos equipos de diagnóstico- y formación. Además, la CE prohíbe las cláusulas que impidan que los talleres autorizados suministren a los independientes recambios originales u otros de calidad equiparable.

Un informe de la Universidad de Aquisgrán encargado por la UE muestra, por el contrario, que más de dos años después de adoptada la norma, los fabricantes no dan la información técnica de todos sus modelos producidos en los diez últimos años, y que, además, a veces los datos son 'difíciles de encontrar' o que, incluso, son 'insuficientes'.

La escasez de datos alcanza también a los fabricantes de herramientas de diagnóstico. æpermil;stos, según Competencia, 'desempeñan un papel especial, al ser los únicos que pueden aportar una alternativa económica viable a las costosas herramientas de diagnóstico propuestas por los fabricantes'.

Las marcas podrán transmitir a la CE sus comentarios y observaciones hasta el 31 de diciembre.

Alivio en la automoción por el adiós de Mario Monti

Las relaciones del comisario italiano Mario Monti con la automoción europea nunca fueron fluidas desde que asumiera el cargo en 1999. No en vano, según aseguran en privado directivos del sector, Monti ha contribuido a la erosión de su rentabilidad con lo que el secretario general de la patronal europea del automóvil, Iván Hodac, calificó de 'sobrerregulación excesiva e incoherente'. El presidente de Volkswagen, Bernd Pischetsrieder, fue más lejos en febrero al afirmar que la UE 'daña' la competitividad.

Por ello, la sustitución en noviembre del implacable Monti por la holandesa Neelie Kroes ha causado un cierto alivio, ya que los fabricantes esperan que Kroes sea más comprensiva.

Bajo la dirección de Monti, Competencia ha dado un impulso a las directivas sobre distribución, sobre eficiencia energética, sobre seguridad vial y a las propuestas de reducción de CO2. La última batalla, la propuesta de liberalización de las piezas de recambio visibles, un negocio que factura anualmente unos 10.000 millones de euros.