Comisión Europea

Barroso mantiene a Buttiglione y se expone al veto del Parlamento

Un desafiante José Manuel Durão Barroso intentó ayer en vano arrancar el respaldo de los grupos parlamentarios para la investidura de su Comisión Europea. El futuro presidente ofreció la posibilidad de someter al titular de Justicia, Rocco Buttiglione, a una vigilancia personal e intensiva, y que tanto el italiano como la titular de Competencia, Neelie Kroes, se inhiban en aquellos expedientes que les planteen conflictos morales o materiales, respectivamente. Socialistas y liberales no consideran suficiente la oferta y siguen reservándose la posibilidad de votar en contra del equipo de Barroso la próxima semana, lo cual obligaría al actual presidente, Romano Prodi, y sus 24 comisarios, a seguir temporalmente en el cargo.

Barroso apeló 'al sentido de la responsabilidad' durante su encuentro con el presidente del Parlamento, José Borrell, y los líderes de los grupos parlamentarios. El portugués considera poco razonable, aunque legítimo, que 'se haga caer a una Comisión de 25 personas porque dos o tres comisarios plantean problemas'.

Borrell rechazó el chantaje de esta llamada 'a las graves consecuencias'. 'Un voto en contra no significaría una crisis institucional insalvable', desdramatizó el presidente del Parlamento. 'Forma parte de las reglas de juego que tenemos'. Borrell recordó a Barroso que, según el Tratado, 'el parlamento sólo puede pronunciarse en sesión plenaria sobre toda la CE'. 'Desde el principio advertimos que las audiencias de los comisarios no eran una mera formalidad', añadió Borrell.

Barroso sólo cuenta con el respaldo garantizado del Partido Popular Europeo (268 escaños) y del grupo Europa de las Naciones (27). El Parlamento (732 escaños) elegirá o rechazará a la Comisión por la mayoría de los votos emitidos (descontadas las papeletas en blanco) más uno. La votación, prevista para el días 27, será nominal y puede aplazarse al Pleno de noviembre.

Mea culpa del italiano para salvar el cargo

'Lamento profundamente las dificultades que han surgido tras mi audiencia ante el Parlamento Europeo', afirma Rocco Buttiglione en una carta dirigida a José Manuel Durão Barroso. El italiano se compromete a inhibirse si 'se produce un conflicto, que no espero, entre mi conciencia y mis obligaciones'. Buttiglione decidirá en qué momento surge esa incompatibilidad. La comisaria de Competencia, Neelie Kroes, también perderá las prerrogativas del cargo cuando un expediente afecte a alguna de las empresas para las que ha trabajado (la prensa estadounidense añadió ayer Lockheed Martin a ese creciente listado).