Política

Merrill vaticina que un triunfo de Kerry sería bueno para los bonos

Las elecciones de EE UU también tendrán ganadores y perdedores en la Bolsa. El presidente de Merrill Lynch Investment Managers, Bob Doll, asegura en un informe que una victoria del presidente George Bush 'sería positiva para la renta variable', mientras que los que apuesten por la renta fija 'se verían beneficiados' por el triunfo del candidato demócrata, John Kerry.

'Las políticas de Bush de reducir los impuestos sobre los dividendos y las ganancias de capital favorecen claramente a los inversores en acciones', afirma Doll. 'Una presidencia de Kerry es probable que sea mucho más activa en materia de regulación', con una supervisión mucho más estricta sobre las fusiones y adquisiciones.

Por contra, 'los inversores en renta fija lo harán mejor con Kerry, debido a su compromiso electoral de reducir el déficit', explica el ejecutivo de Merrill Lynch. 'El plan fiscal de Kerry, que eliminará los recortes de impuestos aprobados por Bush para las rentas más altas, beneficiará también a los inversores en bonos', señala Doll.

El economista advierte, no obstante, que 'aunque el ocupante de la Casa Blanca y sus políticas afectan a la evolución de las Bolsas, al final, está históricamente probado que los fundamentos del mercado son mucho más importantes'.

Con todo, el experto se atreve a predecir qué sectores tienen más probabilidades de ir mejor en Bolsa con uno u otro presidente. La filosofía económica del republicano Bush es propicia para las grandes farmacéuticas, las petroleras, compañías de seguros, de defensa y empresas del sector servicios especializadas en el uso intensivo de mano de obra. Con el demócrata Kerry, será el momento de las generadoras de energías renovables, de las fabricantes de medicamentos genéricos, del sector hipotecario, el consumo minorista y, relativamente, de la industria manufacturera.

Los bonos están superando un ejercicio difícil. En enero, se daba por acabado al sector. Pero, al final, la Fed no empezó a subir tipos hasta junio, dando estímulos renovados a este mercado. Las dudas sobre la economía han hecho que el rendimiento de los bonos, que va en sentido inverso al precio, haya pasado del 4,8% en julio al 4% actual.