Actividad internacional

Expectativas de moderación en Estados Unidos pese a los buenos datos de consumo

La caída de ventas de coches o un crecimiento de la industria peor al previsto indican cierta desaceleración en EE UU, pese a la mejoría del gasto en consumo

En Estados Unidos los indicadores de consumo publicados en las últimas semanas ofrecen señales un tanto confusas. Las ventas al por menor de julio y agosto muestran señales firmes de desaceleración. De cumplirse nuestra previsión para septiembre las ventas al por menor cerrarán el tercer trimestre con un crecimiento del 1,0%, por debajo del 1,6% del segundo trimestre.

Otro síntoma de la debilidad del consumo se observa en las ventas de coches que están acelerando sus caídas en los últimos meses. La confianza de los consumidores tampoco está en su mejor momento. En agosto el índice de confianza del consumidor se redujo casi diez puntos situándose en el nivel más bajo desde mayo.

Todos estos datos dibujan un escenario de clara desaceleración del consumo. Sin embargo, la serie de gasto en consumo, que reproduce fielmente la tasa de crecimiento del consumo de contabilidad nacional, ofrece un panorama francamente distinto al ofrecido por las ventas minoristas. El gasto en consumo privado ha crecido en agosto un 2,9%. Si se materializa la previsión para septiembre, el consumo cerrará el tercer trimestre con un aumento del 1,1% intertrimestral, por encima del 0,4% del segundo trimestre. Aunque los datos publicados sean contradictorios, la tendencia de esta variable es de moderación del crecimiento.

En relación al año anterior la ralentización del consumo se observa más claramente. La previsión para el tercer trimestre es de un aumento del 3,4% interanual, frente a un 3,6% del segundo trimestre. Para el cuarto trimestre la previsión es de un 3,2%.

Por el lado de la actividad, los indicadores publicados en las últimas semanas, especialmente los de industria, ofrecen señales firmes de desaceleración.

En agosto la producción industrial creció un 5,1% interanual que, pese a lo elevado de la cifra, quedó por debajo de lo previsto. Las previsiones para el tercer trimestre apuntan a un crecimiento del 0,8% intertrimestral, frente a un 1,2% en el segundo trimestre. La pérdida de gas en la industria se debe a la caída en la producción de bienes de consumo y a la mayor debilidad del IPI de construcción.

El número de viviendas iniciadas y los permisos de construcción muestran una clara desaceleración. Las previsiones del tercer trimestre apuntan a un aumento de los permisos de construcción del 5,1% (9,7% en el segundo trimestre). Lo mismo para las viviendas iniciadas que se espera aumenten a un ritmo del 5,2% (10,0% del segundo trimestre). El encarecimiento del crédito hipotecario explicaría la pérdida de fuerza del sector.

Dudas sobre el futuro de la inflación

Contrariamente a lo que cabría esperar dado el encarecimiento del crudo, las presiones inflacionistas del primer semestre de 2004 se han atenuado en julio y agosto. En agosto la inflación general se ha reducido 3 décimas, hasta el 2,7% y subyacente permanece bajo control en el 1,8%. Y pese al la desaceleración del ISM, que sirve de indicador adelantado del IPC, el elevado precio del crudo nos hace dudar de la futura moderación del IPC. Esperamos un inflación el 2,8% en 2004.