Informe Unctad

La inversión en Europa del Este cae a la mitad en 2003

Los nuevos miembros de la UE recibieron en 2003 11.000 millones de dólares en inversión extranjera directa, un 52% menos que el año anterior. Un informe de la Unctad refleja que las expectativas de integración en la UE, que se hizo efectiva en mayo, no atrajeron más capital.

Las entradas de inversión extranjera directa en los ocho países del Este recién ingresados en la UE disminuyeron desde la cifra récord de 31.000 millones de dólares en 2002 a 21.000 millones en 2003. El secretario general adjunto de la Unctad (conferencia de las Naciones Unidas para el comercio y el desarrollo), Carlos Fortin, calificó esta evolución de 'desplome inesperado' durante la presentación del Informe Mundial de Inversiones 2004.

El núcleo de la caída se sitúa en la antigua Checoslovaquia. La República Checa ha pasado de recibir 8.500 millones en 2002, a sólo 2.600 el año pasado, una caída del 70%. El desplome de Eslovaquia es aún más espectacular en términos relativos: un 85% de caída, al pasar de 4.100 millones a apenas 600. La causa, según el informe, es el fin de las privatizaciones emprendidas por ambos países, que 'no han podido ser compensadas' por los proyectos de inversión en nuevas instalaciones, como las fábricas de automóviles de Toyota, PSA y Hyundai.

El resto de la zona registró también una caída global, aunque mucho más moderada: 18.000 millones de dólares en 2003, uno menos que el año anterior. Expresadas en porcentaje sobre el total de formación bruta de capital fijo, los capitales extranjeros pasaron de representar el 17% en 2002 al 10% el año pasado. Las 'modestas' entradas de inversión en la región llevan a la Unctad a concluir que 'no se ha producido ninguna desviación a gran escala' desde los 15 a los nuevos países miembros.

El secretario general de Inversiones, Alfredo Bonet, aludió el miércoles a estos datos para relativizar los temores sobre la creciente deslocalización de empresas hacia esos países. La caída de inversión extranjera directa en España entre 2002 y 2003 fue del 29%, pero las perspectivas son bastante más negras para el año en curso: los datos provisionales del Registro de Inversiones cifran en un 52% el retroceso durante el primer semestre de 2004, en una tendencia calificada como 'claramente negativa' por el Gobierno.

Perspectivas optimistas

Pese a los malos datos de 2003, la Unctad prevé que el crecimiento económico impulse la inversión extranjera directa en los países de Europa central y oriental. Varios de los nuevos miembros de la UE han rebajado sus impuestos de sociedades a los niveles de Irlanda, país que ha llegado a tener la mayor renta per cápita de los 25 a base, entre otras cosas, de incentivos fiscales a las empresas extranjeras.

La Unctad considera que la combinación de bajos impuestos, mano de obra 'altamente cualificada' con salarios modestos, y acceso a subvenciones de la UE, hace de estos países un destino atractivo para la inversión, tanto de otros miembros de la Unión como de terceros.

Rusia, primer emisor de capitales de la región

Las salidas de capital del conjunto de los países de Europa central y oriental en concepto de inversión extranjera directa alcanzaron en 2003 los 7.000 millones de dólares, un 42% más que el año anterior.

La Federación Rusa sigue siendo el principal país emisor, con el 59% del total. El informe de la Unctad refleja el tradicional predominio de las empresas transnacionales rusas en este apartado: las multinacionales de este país ocupan cinco de los diez primeros puestos en las listas de empresas de explotación de recursos naturales y de transporte.

Por el contrario, Rusia sale mal parada en el capítulo de entrada de inversión extranjera: en 2003 se quedó en apenas 1.000 millones de dólares, frente a los 2.500 del año anterior, una caída del 60%.