Europa

La tecnología vuelve a sembrar incertidumbre

Los mercados europeos han vibrado esta semana al compás de los vaivenes de Wall Street. En Europa, sólo han pesado las noticias negativas, como la rebaja de la previsión de beneficios por parte de Unilever. El sector tecnológico volvió a tirar hacia bajo de los mercados, con un retroceso medio del 2,24%. En una semana marcada otra vez por los sobresaltos de la cotización del petróleo, el balance es claramente negativo: retrocesos del 1,95% en el Dax de Fráncfort, el 1,42% en el Cac parisino, el 0,59% en el OMX de Estocolmo, el 0,28% en el Footsie de Londres y el 0,1% en el Mib de Milán.

Las advertencias procedentes de EE UU acerca de las perspectivas para la alta tecnología han lastrado la cotización del sector. Getronics retrocede en el conjunto de las cinco sesiones un 9,78%; Cap Gemini, un 6,58%; Alcatel, un 4,61%; SAP, un 2,52%, y Nokia, un 2,01%.

De nuevo, el sector de la energía volvió a ser el más dinámico. Gana un 10,23% en lo que va de año y ha subido en seis de las últimas ocho semanas. Los dos grandes protagonistas de la semana han sido Repsol y Royal Dutch Shell, que han firmado con el Gobierno de Irán un contrato para invertir 4.000 millones de dólares en la explotación de yacimientos de gas. El resultado, sin embargo, ha sido muy diferente para las dos petroleras. Mientras la hispanoargentina mejoró un 2,97%, la angloholandesa retrocedió un 2,86%.

El barril de crudo Brent, el referente en Europa, cotiza por encima de los 45 dólares. Lo que supone un récord histórico, en términos nominales. Empresas como ENI (+2,97%) o Total (+2%) cotizan la escalada del petróleo.

Con todos, las previsiones económicas para la zona euro siguen siendo buenas. Goldman Sachs pronostica este año un crecimiento del 2%, frente al 0,5% de 2003.

El mal tiempo en Europa congela la cotización

Bajas temperaturas en Unilever. La compañía de consumo angloholandesa ha sido uno de los peores valores de la semana, tras anunciar el lunes pasado que el beneficio por acción será este año la mitad de lo esperado. Las razones: las malas temperaturas en el norte de Europa durante el verano han desplomado las ventas de helados y refrescos. Las acciones perdieron el lunes más de un 4% y cerraron el viernes con un retroceso semanal superior al 5,5%.