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La mala racha de Woods desvaloriza los derechos de emisión en televisión

La caída de Tiger Woods al frente de la clasificación mundial, donde ha permanecido durante los últimos cinco años de forma ininterrumpida, puede tener una importante repercusión en la renovación de los contratos televisivos que el circuito estadounidense (PGA Tour) mantiene con las grandes cadenas de EE UU.

Durante los últimos años, el circuito americano siempre ha llegado a la mesa de negociación con nuevos alicientes bajo el brazo que han contribuido a que los contratos mejoraran en cada renovación. La irrupción, en su momento, de Tiger Woods ha contribuido a ir batiendo, año a año, todos los récords.

En 1997, cuando Woods se convirtió en el ganador más joven del Masters de Augusta, el ratio de espectadores en televisión alcanzó el más alto hasta entonces para un torneo de golf y el acuerdo entre circuito y televisiones fue de 650 millones de dólares (533 millones de euros).

Ya entre junio de 2000 y abril de 2001, Woods completó lo que se conoce como Tiger Slam al ganar los cuatro grandes de modo consecutivo. Era justo el momento en el que los ejecutivos del PGA Tour se reunían con sus homólogos de la televisión para firmar un nuevo contrato. La cifras alcanzaron los 900 millones de dólares (738 millones de euros) y una validez hasta 2006.

El nuevo acuerdo está previsto que se cierre el año que viene, pero ya se han producido los primeros contactos. Sobre la mesa se ha puesto el descenso de la 'Tigermanía', que atraviesa el momento más bajo después de no ganar ninguno de los últimos 10 grandes torneos en los que ha tomado parte. Es la sequía más grande en la carrera de El Tigre y le ha supuesto perder el primer lugar de la clasificación mundial en favor del fidjiano Vijay Singh, un adversario que para los espectadores de la televisión estadounidense no tiene ni la mitad de interés que Woods.

Sin embargo, el comisionado del PGA Tour, Tim Finchem, el hombre que ha convertido el circuito americano en el más influyente del mundo, se muestra optimista: 'Phil Mickelson ganó su primer major (Masters), Tiger y Singh pugnarán por ser el número uno, una batalla en la que también estará Ernie Els. Además Singh puede conseguir el récord absoluto de ganancias en el circuito'.

A pesar del bajón de juego de Woods, los patrocinadores del circuito americano no paran de crecer. De aquí al 2010, diez nuevas marcas contarán con sus propios torneos en el calendario del PGA Tour. Se trata de firmas dispuestas a pagar más que las actuales y que figuran en una lista de espera, tras haber firmado un contrato de intenciones en espera de que algún gran anunciante se retire. La media de premios en EE UU está por encima de los 4 millones de dólares (3,28 millones de euros) por torneo más el doble en gastos de organización.