Turismo

Los hoteleros deben aún 51 millones de ecotasa en Baleares

Un año después de la eliminación de la ecotasa, impuesto sobre las estancias en hoteles de Baleares, todavía existe una deuda pendiente de 51,4 millones de euros por parte de más de la mitad de las compañías hoteleras. De los 82,34 millones que el Gobierno pensaba recaudar por este concepto sólo ha recogido 31 millones.

Más de la mitad de los hoteleros de Baleares no han desembolsado aún el impuesto sobre las estancias hoteleras (entre 0,25 euros y dos euros por noche) que impuso el gobierno socialista balear presidido por Francesc Antic en el año 2001. Precisamente el ejecutivo esperaba recaudar con estas partidas 82,4 millones de euros entre los años 2002 y 2003 para reinvertirlo en la rehabilitación de zonas turísticas, y en la protección del medio ambiente y de las zonas agrícolas.

Sin embargo, casi un año después de que el Gobierno del PP balear eliminara la tasa, las arcas de esta comunidad sólo han recogido mucho menos de la mitad de lo previsto, es decir, 31 millones de euros, con lo que faltaría por recibir de los hoteles 51,4 millones de euros por esta partida.

Jorge Sainz de Baranda, director general de Tributos y Recaudación de la Consejería de Economía y Hacienda de las islas, explica que en Baleares existen 2.000 hoteleros propietarios de 3.000 establecimientos, 'de ellos, sólo el 20% pagó este tributo en 2002, cuando se recaudó 6,4 millones frente a los 28,7 millones previstos'. En 2003, la mitad de los hoteleros se decidieron a desembolsar esta tasa por una cuantía aproximada de 21,8 millones de euros. Entonces se previa recoger 53,5 millones de euros.

Recurso

Este año únicamente se han ingresado 2,6 millones de euros por este concepto. El resto de los hoteleros que no han pagado, recurrieron en su día ante los tribunales y presentaron avales a la espera de una sentencia judicial.

Sainz de Baranda dice que el 60% de los hoteleros que aún no han abonado este impuesto, se han acogido a un aplazamiento del pago y prevé hacerlo más adelante. El 40% de los mismos, sin embargo, ha optado suspender la deuda y actuar en función de lo que decida el Tribunal Superior de Justicia. Si éste decidiera que la normativa es constitucional, los hoteleros deberán pagar lo que adeudan más los intereses generados en este tiempo.

Desde su entrada en vigor en 2001, la ecotasa ha venido causando un enorme revuelo en el sector turístico. El Ejecutivo central, liderado por el PP, pidió al Tribunal Constitucional que suspendiera cautelarmente el impuesto. Madrid argumentaba que la figura impositiva de la nueva tasa era la misma que la del IVA.

En enero de 2002, el Tribunal Constitucional decidió levantar la suspensión de la ecotasa lo que permitió al Gobierno Balear su aplicación. Los hoteleros que adeudaban el impuesto por estancia, prosiguieron el proceso judicial y elevaron el recurso ante la Junta Superior de Hacienda, que también lo desestimó.

Una medida con gran polémica

La ecotasa fue aprobada por el Parlamento balear el 10 de abril de 2001 con los votos en contra del PP y la oposición del sector hotelero. El impuesto, que debía pagarlo todo viajero mayor de 12 años que pernoctara en un establecimiento turístico (entre 0,25 euros y 2 euros), abrió un polémico debate en todas las zonas costeras que soportan un mayor número de turistas. La mayoría de los hoteleros que decidió absorber este pago y no repercutirlo al cliente, ha mantenido que el impuesto ha sido una de las causas de la caída de las reservas hacia las islas.

Sin embargo, la ocupación hotelera de Baleares ya comenzó a resentirse en el año 2000, antes de que se hablara de ecotasa. La tendencia ha venido manteniéndose a la baja estos últimos años. Durante este ejercicio y con la ecotasa ya eliminada, Baleares ha seguido de capa caída a juzgar por sus cifras. En el primer semestre del año, el número de extranjeros que visitaron las islas fue un 2% menor que el año pasado.

Durante el verano, Baleares se ha comportado de una forma muy similar al año anterior, según el consejero de Turismo de Baleares, Joan Flaquer, aunque con pequeños incrementos en agosto.