La economía se desacelera pese al tirón de la inversión
El crecimiento económico prosiguió en el segundo trimestre con la desaceleración iniciada a principios de año, y sólo llegó al 2,6% en doce meses. Sin embargo, la inversión recupera por fin el ritmo y consolida la fortaleza de la demanda interna. El sector exterior, por contra, acentúa su mal comportamiento y resta ya 1,3 puntos de crecimiento.
La economía española sigue sustentada en la demanda interna, según los datos de la Contabilidad Nacional el segundo trimestre publicados ayer. Pero el consumo de los hogares comienza a dar muestras de agotamiento en la demanda de servicios, y, junto al pesimista comportamiento de las ventas en el exterior, dibujan un perfil marcadamente desacelerado de la economía nacional en el primer semestre del año. Ayer, el Instituto de Estadística recortó una décima (hasta el 2,7%) el avance interanual del PIB en el primer trimestre del año, y, junto al 2,6% del segundo ponen ciertamente caro lograr incluso la previsión revisada y recortada de crecimiento para el ejercicio (2,8%). En tasa intertrimestral el crecimiento, del 0,5%, fue el más bajo de los últimos ocho trimestres.
La inversión en equipamiento consolida, tras varios trimestres de crisis, la recuperación de la formación bruta de capital fijo, con un avance en doce meses del 3,9%, tasa que prácticamente duplica la de hace tan solo seis meses. El gasto en equipo crece un 4%, superando tasas negativas de los seis meses anteriores, y el gasto en construcción mantiene, aunque con más moderación que en el pasado reciente, avances del 4,2%, con las infraestructuras como el tipo de obra más dinámico de la actividad.
Llama la atención en el consumo de los hogares (crece un 3,2%, una décima menos que a principios de ejercicio) que el dinamismo se concentra en la demanda de bienes duraderos, y se atenúa el gasto en los servicios. Analizando la actividad desde el punto de vista de la oferta encontramos la contrapartida: los servicios destinados al mercados, tanto la actividad comercial minorista, como los de hostelería, turismo y transporte de viajeros, presentan una evolución desacelerada. El agregado de esta variable crece un 3,2%, frente al 3,4% del primer trimestre o el 3,9% del último de 2003.
La demanda de servicios se modera y el sector exterior quita 1,3 puntos al PIB
Destaca también el cada vez más avivado avance del gasto de las administraciones públicas, notablemente por encima del 4% (4,3%) en los nueve últimos meses.
Pero sin duda la variable más perezosa de la economía española sigue siendo la venta al exterior. Las exportaciones crecen sólo a un ritmo del 4,7%, mientras que las compras de productos y servicios extranjeros crecen casi el doble, un 8,1%. Pero mientras que esta se ha acelerado, aquella muestra cada vez menor vigor. Como consecuencia, la actividad comercial exterior recortó al crecimiento económico 1,3 puntos, cuatro décimas más de lo que recortaba en el primer trimestre del año.
Ocho años van ya, contabilizando este, en que el sector exterior resta crecimiento económico, o, en el mejor de los casos, no suma nada, y se convierte en el primer desequilibrio de la economía española, ya que saca a la luz los niveles reales de competitividad.
Estadística anunció que a partir del tercer trimestre del año proporcionará un avance del crecimiento relativo real. El 11 de noviembre sabremos el crecimiento del PIB del tercer trimestre.