Derivados

Opciones y futuros sobre índices

Ala hora de invertir en Bolsa hay que tener en cuenta todas las posibilidades de inversión. Además de comprar acciones de un valor determinado existe la oportunidad de invertir en un índice bursátil a través de opciones y futuros sobre índices.

La principal ventaja de invertir en un índice bursátil en lugar de en valores individuales es poder hacerlo a través de un solo producto en las empresas más importantes de un país y por tanto en todos los sectores determinantes de su economía. La compra directa de cada uno de los valores que componen el índice requeriría un desembolso muy elevado, con unos costes operacionales altos y sin olvidar la complicación de seguir un número importante de posiciones distintas. Por tanto la forma de utilizar estos índices es a través de opciones y futuros. Esto supone otra ventaja ya que la inversión requerida es muy inferior y como consecuencia las rentabilidades posibles muy superiores, como veremos a continuación.

El índice más representativo del mercado español es el Ibex 35 que está compuesto por las 35 compañías más líquidas que cotizan en el Mercado Continuo de la Bolsa Española. Los derivados respectivos que cotizan en el mercado oficial de Futuros y Opciones Financieros (MEFF) son futuros y opciones.

En el caso de los Futuros Ibex 35 la única inversión necesaria es el depósito de las garantías exigidas para poder hacer frente a las posibles pérdidas en el precio del futuro (aproximadamente un 8% de la inversión equivalente en valores). En el caso de las opciones Ibex es necesario el depósito de las garantías en algunos casos y además existe un precio de la opción (prima de la opción) que será un coste en caso de compra a cambio de tener limitadas las pérdidas a un precio predeterminado del índice (precio de ejercicio), o un ingreso en caso de venta de la opción pero asumiendo todo el riesgo de caída del índice y limitando los ingresos a la prima. La cuantía de la prima de la opción depende del vencimiento (fecha en la que termina el contrato de la opción) y del precio de ejercicio, pero para hacernos una idea una opción Ibex 35 con vencimiento en agosto y con un precio de ejercicio cercano al nivel actual del índice Ibex (8.000 puntos) puede estar en torno a un 2,70% del valor del índice.

Vamos a comparar las rentabilidades de las distintas inversiones suponiendo que el Ibex sube un 4% (hasta un nivel de 8.320 puntos). En el primer caso la inversión en los valores que componen el Ibex sería de 8.000 euros, el beneficio obtenido sería de 320 euros (8.320 puntos - 8.000 puntos) y por tanto la rentabilidad del 4%. En el segundo caso, el depósito de garantía por la compra de un futuro sobre el Ibex sería de 600 euros, el beneficio obtenido sería de 320 euros (8.320 puntos - 8.000 puntos por un contrato) y por tanto la rentabilidad del 53,33%. En el tercer caso, el depósito de garantía por la compra de una opción sobre el Ibex sería de cero euros, el pago de la prima de la opción sería de 216 euros, el beneficio obtenido sería de 104 euros (8.320 puntos - 8.000 puntos) por un contrato - 216 euros) y por tanto la rentabilidad del 48,15%.

La conclusión es que invirtiendo en índices se puede aprovechar la evolución de la Bolsa en su conjunto, y que utilizando opciones y futuros es posible acceder a esos índices con una inversión más reducida y obteniendo rentabilidades superiores.

La compra directa de cada uno de los valores que componen el índice requeriría un desembolso muy elevado con unos costes operacionales altos