Anticorrupción pide penas de cárcel para 19 imputados por el caso del lino
La Fiscalía Anticorrupción pidió ayer penas de entre siete meses y tres años de prisión para 19 imputados por el supuesto fraude en el cobro de subvenciones europeas en el sector del lino textil, entre ellos el ex director general del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) Nicolás López de Coca.
En un escrito entregado ayer al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, al que solicita la apertura de juicio oral respecto de estos imputados, el fiscal Anticorrupción David Martínez Madero acusa a López de Coca de un delito de tráfico de influencias y solicita para él un año de prisión, una multa de 144.242 euros y cuatro años de inhabilitación especial para empleo o cargo público.
Según el fiscal, el ex director general del FEGA, 'movido por el solo propósito de favorecer a sus familiares y (...) sirviéndose de su cargo' llamó en enero de 1999 al entonces consejero de Agricultura de Castilla-La Mancha, Alejandro Alonso, para convencerle de que no aplicara una normativa que regulaba la concesión de pagos compensatorios a los productores de lino textil. La norma excluía del pago a 'aquellos titulares de parcelas que ya hubieren estado sembradas con semilla de lino textil en la campaña anterior y que por ello hubieran obtenido subvenciones', lo que perjudicaba a dos de los hijos de López de Coca, Enrique e Ismael, quienes según el escrito 'poseían 200 hectáreas de tierras arrendadas con el único fin de obtener ayudas comunitarias'.
Los hijos del ex responsable del FEGA, sin embargo, nunca fueron procesados en la causa, y de hecho el juez Garzón les levantó la imputación al día siguiente de que prestaran declaración ante él, el 25 de julio de 2001, al estimar que no había 'vinculación entre las actividades desarrolladas por aquellas dos personas en el ámbito del cultivo y transformación del lino y la supuesta defraudación'.
No obstante, y a través de las compañías Valzorzales S.L. y Campillos de la Torre S.L., ambos participaron en la constitución de la transformadora Colisur 2000, S.L., cuyos administradores, Antonio Muñoz Martínez y Eugenio Alabarces, el primero amigo de la infancia de López de Coca, están acusados de un delito de falsedad continuada, por el que el fiscal pide para ellos tres años de cárcel. López de Coca fue nombrado director del FEGA en 1997 y dimitió en 1999 por el escándalo.
El boom de un cultivo hasta entonces inexistente en España
El fiscal destaca que el cultivo del lino en España fue inexistente hasta 1992, mientras que en la campaña 1998/1999 alcanzó las 91.400 hectáreas, 'un crecimiento no justificado ni por las condiciones climáticas, ni por la exigua comercialización del producto'. Ante la exigencia de la UE de declarar un rendimiento mínimo, muchos productores individuales decidieron constituir empresas transformadoras. La mayoría de los imputados son los administradores de esas sociedades.