Crecimiento

Un contrato con el Ejército de Irak impulsa a Boinas Elosegui

Boinas Elosegui quiere apuntalar su crecimiento con la venta de boinas militares para los Ejércitos de diferentes países. La firma guipuzcoana aumentará sus ventas este ejercicio como consecuencia de los contratos firmados con el Ejército de Irak y el italiano, que le han permitido suministrar en conjunto más de 60.000 boinas militares.

Los tiempos de crisis parecen superados en el único fabricante español de boinas para uso civil y militar con todos sus procesos integrados. Boinas Elosegui, una centenaria empresa guipuzcoana que en 2001 tuvo que realizar una regulación de empleo para evitar su desaparición, ha conseguido estabilizar sus ventas y se prepara para un incremento paulatino, tanto en su facturación como en resultados.

La estrategia está definida. Elosegui prevé facturar este ejercicio 1,4 millones de euros, un 10% más que 2003, de los cuales un 40% procederá de la venta de boinas para uso militar y el resto del negocio civil. Para conseguir está facturación los pedidos del Ejército de Irak, realizados a través de las autoridades de Estados Unidos, y de las Fuerzas Armadas de Italia se han mostrado decisivos. Al Ejército iraquí le suministró en el primer trimestre de este año 20.000 boinas y el italiano le ha realizado un encargo para que le fabrique otras 40.000. Las Fuerzas Armadas suizas también se han sumado a su lista de clientes. El Ejército español, la Guardia Civil y la Ertzaintza también forman parte de su cartera de ventas y es su único suministrador.

Su división de boinas civiles, gorros y viseras le supuso en 2003 el 72% de su negocio, una tendencia que se modificará este año. El pasado año, Boinas Elosegui, con una plantilla de 26 personas, tuvo una facturación de 1,25 millones con un beneficio de 46.000 euros.

Importantes inversiones en una empresa centenaria

La marca Elosegui de boinas lleva más de 145 años en el mercado. Hace tres ejercicios dio un vuelco a su estrategia para iniciar una política de modernización que le llevará a invertir en el periodo 2004-2005 cerca de 600.000 euros en la automatización del 25% de sus procesos de producción con el objetivo de hacer frente a la fuerte competencia procedente de India y China, fundamentalmente, que ofertan precios más baratos. La salida del Ejército español de Irak le ha supuesto perder nuevos contratos de suministro de boinas para las tropas iraquíes, unos acuerdos que se instrumentaban desde Estados Unidos.