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Pelayos contra el Ibex 35

Que se prepare Wall Street, que se preparen en Lealtad, 1. Gonzalo García-Pelayo, jefe del clan de los Pelayos ('no los Pelayo porque el plural lo dan maridos y esposas que se han ido incorporando', puntualiza), amenaza con ganar a la banca en el parqué de la Bolsa. 'A partir de octubre quiero centrarme en los aspectos del juego que hay en la Bolsa, es mi siguiente gran reto', afirma. De momento, y mientras disfruta de la reciente sentencia del Tribunal Supremo que ha dicho que lo suyo es ingenio y no trampa, en contra de lo que pretendía el Casino de Juegos Gran Madrid, este jugador profesional prepara un sitio en internet de apuestas deportivas y vive de jugar al póquer en la red.

Gonzalo García-Pelayo, 'sin más matemáticas que las que se estudian en el bachillerato y algún libro de probabilidades', ha traído de cabeza a los casinos que no veían con buenos ojos su sistema para ganar a la ruleta. 'En Madrid no nos dejaban entrar, pero en Las Vegas nos regalaban entradas para ir al boxeo porque éramos clientes vip'. Precisamente porque no podía acceder a los casinos inició una batalla legal en los tribunales junto a su hijo Iván que ha concluido con la sentencia del Tribunal Supremo en la que se anula dicha prohibición.

Los Pelayos son una auténtica empresa familiar. Gonzalo tiene 16 hermanos -'esto marca'- y seis hijos. 'El menor tiene 10 años y de momento hace ejercicios de cálculo mental como multiplicar 13 por 50', comenta divertido. 'El mayor, Iván, es quien lleva la parte más empresarial, pero están los demás y sus mujeres y maridos y amigos muy próximos. La confianza es muy importante cuando uno va al casino y luego toca repartir lo que ha ganado. El otro día perdí al póquer en internet 900 euros, pero mis hijos ganaron 1.800 euros. Así que todos hemos ganado'.

A comienzos de los años noventa, el clan logró 1,2 millones de euros jugando a la ruleta. 'No es tanto si se piensa que somos muchos a repartir'. Entre los malos momentos está haber perdido en un solo día 60.000 euros. 'Ahora en lo que más estoy es en el póquer por internet', explica Gonzalo. 'Juego unas tres o cuatro horas al día moviendo unos 12.000 dólares 9.840 euros y al mes, netos, gano unos 9.000 dólares 7.380 euros'.

Pero lo que más parece interesarle de internet es que una empresa como en la que él está jugando 'puede estar ganando unos cuatro millones de dólares 3.280.000 euros', afirma. Quizá por eso, en septiembre quiere tener ya disponible su página de apuestas deportivas en la red. 'Queremos estar en buena posición para el día en que todo esto se regule y así poder competir con los ingleses, que ahora son muy fuertes', afirma Gonzalo.

Todo esto no es ocio ni ludopatía. 'El enólogo no es un alcohólico y el jugador no tiene por qué ser ludópata', afirma. 'Esto es un trabajo profesional y muy independiente, el jugador no tiene ni mánager, hay muchos momentos de tensión y se viaja mucho', explica. Al tiempo aclara que ahora y desde hace años vive del juego. Sin embargo, es un hombre polifacético con actividades como la producción musical. Su visión de la vida es la de un jugador. 'No ahorro nada porque la actitud vital de un jugador es tener confianza en el futuro'.

Quizá en unos meses este no ahorrador se convierta en inversor-jugador. 'De momento, lo que he visto del juego de la Bolsa es que siempre se parte de una plataforma ganadora. Con la ruleta hay más expectativas de pérdida'. Según García-Pelayo, un mono jugando al azar a la ruleta no ganaría lo que gana tirando dardos a las acciones. Y tiene muy claro que 'el inversor español es un inversor cateto que sólo piensa en el ladrillo'.

La inversión inicial de los Pelayos, con la que ganaron 1,2 millones de euros en la ruleta, fue de unos 1.800 euros. En su opinión, esta cifra también es suficiente ahora para empezar. Pero que nadie se lleve a engaño, la rentabilidad que da ahora la ruleta con el método de los Pelayos es del 2,7%, 'aunque en un tiempo llegamos al 6%'. En el caso del póquer, están obteniendo entre un 3% y un 4%. ¿Bolsa o casino? Habrá que esperar.

'En el juego de la Bolsa se parte de una plataforma ganadora, lo que no ocurre en la ruleta'

'Es falso el mito de que la ruleta es invencible'

El sistema de los Pelayos para ganar a la ruleta se apoya en dos pilares, los números y las imperfecciones de la máquina. Con su método quieren demostrar que 'es falso el mito de que la ruleta es invencible', afirma rotundo Gonzalo García-Pelayo. Observando los defectos de la ruleta y estudiando las veces que la bola cae en un lugar determinado se puede averiguar qué números salen más y cuáles menos.

Sin embargo, su sistema tiene el fallo de que el casino descubra que se está utilizando este método y decida cambiar la máquina. 'Parte de la estrategia se basa en la observación de la máquina. Tras 15 días de observación, el sistema funciona, pero, si lo descubren, cambian la máquina y hay que volver a empezar', explica. 'Dado el acoso que sufrimos en los casinos españoles, hemos utilizado submarinos, amigos desconocidos para el casino que aplicaban nuestro método. A veces, tras haber ganado se iban a otro sitio a jugar y al volver se encontraban con una ruleta nueva. Los casinos están muy atentos, pero el sistema funciona'.

Su receta ni es la primera ni será la última. De hecho, el sistema de los Pelayos recuerda al conocido como método de balística, en el que se vigila cómo el crupier tira la bola. Otro de los clásicos entre los ruleteros es el que explica en el libro Trece contra la banca el jugador Norman Leigh. Se conoce como el Labouchère inverso, pero Gonzalo no duda al afirmar: 'Ese sistema no funciona, es fallido'.