Rescate

Ono inyecta 30 millones en Retecal para restablecer el equilibrio patrimonial

La operadora de Castilla y León perdió el año pasado 25,8 millones, un 26% más

Ono ha llegado justo a tiempo a Retecal. La compañía presidida por Eugenio Galdón ha acudido al rescate de la operadora de Castilla y León recién adquirida y le ha proporcionado fondos que restablecen su deteriorado equilibrio patrimonial.

A cierre del ejercicio de 2003 Retecal era una compañía independiente. Es cierto que la mayoría de sus socios ya había llegado a un acuerdo para vender sus participaciones a Ono a cambio de acciones de la compañía compradora, pero la transacción no se materializó hasta febrero. Y a cierre del ejercicio de 2003 Retecal contaba con un patrimonio desequilibrado por las pérdidas acumuladas desde que inició su andadura.

Así se refleja en el informe de auditoría y cuentas anuales que Retecal ha distribuido entre sus socios y al que ha tenido acceso este periódico. Los fondos propios ascendían el año pasado a 91,9 millones de euros, frente a los 161,7 millones del capital suscrito. El patrimonio, por tanto, se encontraba por debajo de los dos tercios del capital social y la ley no permite que esta situación se mantenga durante más de un año sin tomar medidas para reequilibrarlo.

Compromiso de financiación

Afortunadamente, Retecal no ha tenido que esperar mucho. Ono acordó en diciembre la compra de la compañía y se comprometió a realizar aportaciones de fondos para asegurar la atención de las necesidades financieras de la firma adquirida. El mismo día -9 de febrero- en que la transacción se formalizó y los socios de Retecal intercambiaron su capital por acciones de Ono, la compradora cumplió su promesa.

Según se recoge en el informe de auditoría, Ono ha firmado un préstamo participativo por importe de 30 millones de euros a favor de Retecal, que se materializa a través de bonos de alto rendimiento. Y ello, a pesar de que la operadora presidida por Eugenio Galdón no tiene la totalidad de la compañía. Hidrocantábrico no vendió su parte, de forma que Ono es dueño del 61% de Retecal.

Estos fondos permitirán a la operadora de Castilla y León restablecer su estructura patrimonial y seguir adelante con su negocio sin interferencias contables.

La situación de desequilibrio de Retecal es fruto de una historia continuada de pérdidas, como resultado de fuertes inversiones en red para cablear la región. Y los resultados negativos han ido en aumento en los últimos años, con un alza del 25,8% en 2003. Así fue como Retecal llegó a manos de Ono con unas reservas negativas de 43,7 millones, a las que se unieron las pérdidas de 25,8 millones del último ejercicio.

La parte operativa del negocio, sin embargo, marcha a buen ritmo. Los ingresos de Retecal crecieron sólo un poco menos que las pérdidas, un 21,3%, hasta alcanzar los 60,1 millones de euros. También el Ebitda -resultado bruto de explotación- experimentó una fuerte revalorización, aunque es cierto que partía de bases muy limitadas. Retecal logró un resultado operativo de 5,8 millones de euros, cuatro veces más que en 2002.

Como es tradicional en las operadoras de cable, la madurez del negocio es todavía un objetivo a lograr. A pesar de que llegan casi a la casa del cliente con cables de fibra óptico y no los tradicionales pares de cobre, el servicio estrella sigue siendo el teléfono, que copa el 37% de los ingresos. Internet, con el 33% de la facturación, empieza a acercarse.

Las cifras

5,8 millones de euros de Ebitda en 2003. Retecal cuadruplicó el año pasado su resultado bruto de explotación gracias al crecimiento del número de clientes.

61% del capital es la parte de Retecal que está en poder de Ono después de la oferta de canje. Cantábrico ha permanecido.

21,3 millones de euros es la parte de los ingresos de Retecal que procede de la telefonía, el 37% de las ventas por servicios.