Estimaciones

La OMT prevé que el turismo mundial crezca un 5%, frente a la caída de 1,2% de 2003

La gente quiere vuelve a querer viajar tras un 2003 en el que factores como la guerra de Irak o el síndrome SARS redujeron el turismo en un 1,2%. Las previsiones de la Organización Mundial del Turismo (OMT) apuntan este año a un incremento superior a un 5% tanto en llegadas de turistas internacionales como en ingresos por turismo respecto a 2003, según su secretario general, Francesco Frangialli.

La OMT basa sus expectativas de crecimiento del turismo mundial durante 2004 en el hecho de que la esperada reactivación de la economía ha empezado ya y en la existencia de una "tremenda" demanda de viajes insatisfecha el pasado año.

Frangialli ha señalado que España ha crecido más que la media europea y sus competidores más cercanos -Francia e Italia-, gracias a que ha sido capaz de extender la temporada en el litoral y diversificar su producto turístico, además de contar con la ventaja de no depender de mercados emisores lejanos como Estados Unidos o Japón, de los que, en cambio, dependen los dos países citados.

El jefe del departamento de Estudios de Mercado y Técnicas de Promoción de la organización, Augusto Húescar, ha asegurado que las previsiones "no son un ejercicio de optimismo", sino que se basan en los datos positivos que se están registrando en los primeros meses del año a nivel global, especialmente en el ámbito del transporte aéreo.

Efecto limitado del 11-M

En el caso de España, Francesco Frangialli ha indicado que el impacto de los atentados del 11-M sobre el turismo del país "fue limitado y temporal", subrayando además la diferencia generada por este tipo de ataques contra los realizados directamente contra turistas como es el caso del perpetrado en Bali en 2002, que sí tuvo una incidencia muy negativa en la llegada de turistas a la zona.

Asimismo, Frangialli ha subrayado la capacidad mostrada por España en los últimos años para desestacionalizar la llegada de turistas y lograr una diversificación geográfica del turismo, de forma que se ha mantenido como destino de "sol y playa" a la vez que ha generado nueva oferta, como el turismo cultural, rural o de congresos.

Además, ha destacado que la reciente crisis del turismo mundial ha tenido especial incidencia en los viajes de larga distancia, un ámbito en el que España no tiene aún una gran presencia, al contrario que sus principales competidores europeos, como son Italia y Francia.

Por su parte, Augusto Huéscar ha señalado que ante la competencia que suponen para España otros destinos mediterráneos, España ha apostado por la diversificación de la oferta, así como por la calidad, lo que le ha permitido continuar en su línea de crecimiento, por lo que instó a las autoridades españolas a continuar por ese camino, apostando por la calidad en lugar de los precios, un ámbito en el que no tiene tan buena posición para competir.

España, segunda capital mundial de la reunión

España consolida la segunda posición mundial como destino de reuniones internacionales tras Estados Unidos, después de que en 2003 se celebraran un total de 18.566 reuniones con un número de participantes próximo a los tres millones, según un informe incluido en el Estudio sobre turismo de reuniones que realiza Turespaña. El impacto económico generado ascendió el pasado año a casi 2.900 millones de euros, teniendo en cuenta solamente el gasto directo de los participantes. El gasto medio de cada uno de ellos ascendió a 209,84 euros, lo que representa un aumento del 6,7% con respecto a 2002. Los resultados del estudio apuntan para el período 2004-2014 un crecimiento del 59% en España, frente al 25% previsto para Europa y el 50% para el resto del mundo. A pesar de la existencia de "dos polos de atracción muy importantes", ubicados en las ciudades de Madrid y Barcelona, donde se celebraron en 2003 el 25% de todas las reuniones, el informe concluye que "España dispone de un mapa muy completo de destinos y sedes con actividad en este sector".